Jueves, 4 de Febrero de 2010

La Eurocámara se rebela contra un acuerdo UE-EEUU

Una comisión vota en contra del pacto para ceder a EEUU el control sobre datos bancarios

DANIEL BASTEIRO ·04/02/2010 - 22:30h

afp - Clinton presionó por teléfono a los eurodiputados.

El Parlamento Europeo advirtió hoy a EEUU de que no todo vale para luchar contra el terrorismo. La administración de Barack Obama obtuvo de los 27 gobiernos de la Unión Europea un acuerdo que formalizaba el control de datos bancarios de europeos para luchar contra la financiación del terrorismo. Sin embargo, la comisión de Libertades Civiles de la Eurocámara rechazó hoy el pacto por 29 votos contra 23.

La comisión parlamentaria critica que la letra del acuerdo, en vigor por nueve meses antes de la negociación de un pacto definitivo, no permite a la UE acceder en igualdad de condiciones a los datos de ciudadanos estadounidenses y somete a las leyes de EEUU y no a las europeas la gestión de los datos. El pacto legitima un control de las transferencias internacionales que EEUU lleva practicando desde el 11-S a través del control de los servidores de SWIFT, empresa líder en el sector. El Partido Popular Europeo, a excepción de la delegación alemana, apoya el acuerdo. Verdes, liberales y comunistas lo rechazan o piden que se renegocie, al igual que el grupo socialista, con la excepción del PSOE.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, llamó anoche personalmente al presidente de la Eurocámara, Jerzy Buzek, y al jefe de los socialistas, Martin Schulz, para recordar la importancia del acuerdo en la lucha contra el terrorismo, según aseguraron fuentes parlamentarias.

Problema de privacidad

Según Raül Romeva, diputado de ICV-Verds, "el rechazo se justifica por cuestiones de forma y fondo". Por una parte, las dudas sobre la "privacidad y la reciprocidad" deben ser aclaradas.

Por otra, el Parlamento, que con el Tratado de Lisboa es imprescindible para ratificar el acuerdo, "no fue consultado", quedando "completamente fuera de una negociación" que llevaron los estados miembros, a priori más sensibles que los eurodiputados a las presiones de Obama. La votación definitiva está prevista para el próximo jueves.