Miércoles, 3 de Febrero de 2010

El TPI podría acusar de genocidio al presidente sudanés

Reuters ·03/02/2010 - 13:40h

El Tribunal Penal Internacional (TPI) tiene que emitir un nuevo fallo sobre si el presidente de Sudán, Omar Hasan al Bashir, debe afrontar un cargo adicional por genocidio en Darfur, según sentenciaron el miércoles jueces de apelación en el tribunal.

Los jueces revocaron una decisión anterior que señalaba que los fiscales no habían proporcionado suficientes pruebas como para añadir el genocidio a las acusaciones contra Bashir, que ya incluyen siete cargos de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, entre ellos asesinato, exterminación, tortura y violación.

"La decisión de la sala de instrucción de no emitir una orden respecto al cargo de genocidio se vio afectada materialmente por un error de derecho, y por esta razón la cámara de apelaciones ha decidido revocar la decisión", dijo el juez del TPI Erkki Kourula al leer la apelación.

Kourula agregó que este fallo de la cámara de apelaciones no supone aceptar la petición del fiscal de hacer a Bashir penalmente responsable del crimen de genocidio, pero según observadores legales, esta posibilidad está un paso más cerca.

Sudán dijo que la decisión tiene una motivación política y que pretende socavar las primeras elecciones democráticas en el país en 24 años, que están previstas para el mes de abril.

"Este procedimiento del TPI trata solo de frenar los esfuerzos del Gobierno sudanés de cara a las elecciones y un intercambio pacífico de poder", dijo a Reuters en Jartum Rabie Abdelati, un alto cargo del Ministerio de Información.

Abdelati dijo que la orden de arresto emitida el año pasado por el TPI sobre Bashir no ha afectado a sus movimientos ni a su candidatura para las presidenciales, y que la decisión del miércoles no cambiará las cosas.

"Nuestro presidente ha visitado muchos países, ahora mismo está en Qatar por segunda o tercera vez", declaró Abdelati. "De hecho, no nos importa lo que el TPI diga, si incluye el genocidio o no".

Bashir ha negado repetidamente las acusaciones del TPI, el primer tribunal permanente en el mundo para juzgar crímenes de guerra, y la considera parte de una conspiración occidental. El Gobierno sudanés se ha negado a cooperar con la corte.

"CONTRATA A UN ABOGADO"

El fiscal jefe del TPI, Luis Moreno-Ocampo, saludó la decisión y advirtió al presidente sudanés que necesita "contratar a un abogado", añadiendo que va a presentar nuevas pruebas en el segundo intento de acusarle de genocidio.

"Expulsar la ayuda humanitaria es un gran elemento de sus intenciones genocidas", declaró a Reuters. "Cuando expulsó a estas personas que estaban proporcionando agua y comida, confirmó su intención de destruir a su pueblo, así que me gustaría presentar este nuevo aspecto del caso".

La orden de arresto contra Bashir fue la primera contra un jefe de Estado en el poder emitida por el TPI y le llevó a expulsar a las organizaciones internacionales de ayuda. Añadir el cargo de genocidio le aislaría aún más y provocaría más disturbios en Darfur, donde 4,7 millones de personas dependen de la ayuda tras siete años de guerra.