Lunes, 1 de Febrero de 2010

Una suicida mata a 41 peregrinos chiíes en Irak

Reuters ·01/02/2010 - 13:26h

Una suicida se inmoló el lunes en medio de un grupo de peregrinos chiíes en las afueras de la capital iraquí, provocando la muerte de al menos 41 personas, informaron fuentes de seguridad.

Irak está tratando de dejar atrás años de bombardeos y asesinatos sectarios mientras trata de afianzar los logros en seguridad conseguidos en los últimos dos años y modernizar el sector petrolero, que da al país casi todos sus ingresos.

El atentado tuvo lugar mientras miles de peregrinos chiíes llenaban las calles por el comienzo de la dura travesía a la ciudad de Kerbala, a 80 kilómetros al sureste de Bagdad, para el ritual religioso de Arbain.

Una fuente del Ministerio del Interior y un responsable de la policía dijeron que 41 personas murieron y 106 resultaron heridas en el ataque, y explicaron que el atentado iba dirigido contra una carpa donde los peregrinos reciben agua y alimentos.

El portavoz de la oficina de seguridad en Bagdad, el general Qasim al-Musaui, dijo que el atentado se produjo en medio de una multitud y que el balance de víctimas fue de 19 muertos y 80 heridos.

La masacre tiene lugar cuando el país se prepara para celebrar elecciones en marzo, para las que se prevé que el Gobierno del primer ministro, Nuri al-Maliki, tome fuertes medidas de seguridad y lance una serie de acuerdos petroleros que situarían a Irak entre los tres mayores exportadores de crudo del mundo. Actualmente es el undécimo productor.

Es probable que se produzcan más atentados durante el período religioso y antes de las elecciones debido a que grupos suníes tratan de socavar al Gobierno chií de Maliki.

Millones de chiíes de Irak, Irán, Bahréin y otros países han desafiado la amenaza de atentados suicidas desde la invasión liderada por Estados Unidos que derrocó el Gobierno de Sadam Husein para visitar los sitios sagrados iraquíes.

La festividad de Arbain incluye la realización de 40 días de duelo por Husein, el nieto del profeta Mahoma, quien murió en una batalla en Kerbala en el siglo VII. Cientos de miles de peregrinos, que se golpean la cabeza y el pecho en un ritual de duelo, llegan a la ciudad para el acontecimiento.

Muchos caminan cientos de kilómetros. La celebración de Arbain, como otras tradiciones chiíes, fue suspendida a veces bajo el gobierno de Sadam.

Cientos de miles de soldados y policías han sido desplegados para proteger a los peregrinos y los alrededores del santuario del imán Husein en Kerbala. Sin embargo, supuestos extremistas suníes, que ven a los chiíes como apóstatas, todavía logran filtrarse.