Lunes, 1 de Febrero de 2010

El Supremo rebaja dos condenas por violar sin lesiones

Entiende que los daños no exceden «las naturales secuelas» que conllevan estos delitos

D. A. ·01/02/2010 - 00:15h

Entrada principal del Tribunal Supremo. - A. NAVARRETE

El Tribunal Supremo (TS) ha rebajado en cuatro años de prisión la pena de 18 años y seis meses impuesta a dos hombres, M. A. A. V. yJ. C. Z. V, que, el 3 de octubre de 2004, abordaron a una joven que se disponía a regresar a casa desde el recinto ferial de Albox (Almería). Tras el asalto, la obligaron a subirse a un turismo y la llevaron hasta un descampado, donde la violaron en repetidas ocasiones.

El tribunal considera que no procede condenar a los acusados por lesiones ya que las sufridas por la víctima "no exceden de las naturales secuelas que conllevan esas conductas criminales". La sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, sostiene que "la mecánica comisiva" de la agresión sexual ya "requería de modo natural el apartamiento a una zona menos transitada, aunque sólo fuera para asegurarla impunidad evitando la presencia de testigos".

"Escaso tiempo requerido"

Según subraya la sentencia, retuvieron a la joven "como medio necesario" para cometer la violación. Además, el Alto Tribunal tuvo en cuenta el "escaso tiempo requerido" en su consumación, durante el cual nadie "hubiese podido intervenir en auxilio de la víctima o avisar a los agentes" de la autoridad por estar "apartado" el descampado de la "zona urbana de viviendas".

Tras pasar unas horas en la feria con su hermano y unos amigos, los acusados y un tercer sujeto abordaron a la mujer a las 5.00 horas en la calle San Leonardo del citado municipio almeriense. Al ver que abandonaba la zona de casetas instaladas por las fiestas y se acercaba a su vehículo estacionado, se introdujeron también en el mismo.

Las penas de los dos agresores han pasado de 18 a 14 años de cárcel

Pese a los gritos de auxilio y las increpaciones de la chica, mientras forcejeaba, lograron pasarla al asiento de la parte trasera del vehículo. La joven les insultó y pidió que "la dejaran en paz", dándoles patadas y puñetazos.

Una vez inmovilizada por uno de los agresores, que le aturdió para impedir que siguiera propinando golpes, la trasladaron en el vehículo hasta llegar a un descampado a un kilómetro de distancia, donde consumaron la violación.

La víctima sufrió múltiples erosiones y equimosis por todo el cuerpo, además de lesiones en la zona vaginal y anal a las que hay que sumar "una importante crisis de ansiedad". Tardó en curar tres meses y tiene como secuela un trastorno por estrés postraumático con tratamiento.

Detención, agresión y lesiones

En agosto de 2008, la magistrada Társila Martínez consideró a los procesados autores de los delitos de detención ilegal, agresión sexual y lesiones. Por ello, impuso a cada uno, además de la pena de cárcel, el pago de indemnizaciones de 3.000 y 30.000 euros por los días que tardó la víctima en recuperarse y por las secuelas morales, así como la prohibición de acercarse a la chica durante 28 años y medio.

La joven tardó tres meses en curar y aún sufre estrés postraumático

La juez estimó que no constó acreditado, sin embargo, que los procesados mantuvieran también con la mujer relaciones sexuales anales.

En su declaración, la víctima aseguró además no recordar más detalles sobre los hechos, salvo que estaba tumbada en el suelo en un descampado con un árbol y una silla.

Sin consentimiento

En su declaración, la chica afirmó que en ningún momento manifestó voluntad de mantener relaciones sexuales con ninguno de los tres hombres que la abordaron y añadió que, cuando recobró el conocimiento, estaba dentro de su coche y volvió sola a su casa, donde llegó sobre las 7.00 horas de la madrugada con lesiones y rasguños, tras lo que formuló la denuncia en la comisaría de policía.

El Alto Tribunal sostiene que el delito de lesiones "debe quedar integrado en el de agresión sexual porque las mencionadas consecuencias no exceden de las naturales que conllevan estas conductas criminales". El Supremo fijó así sendas penas de 14 años y seis meses de cárcel al aplicar concurso medial entre el delito de agresión sexual y el delito de detención ilegal.