Viernes, 28 de Septiembre de 2007

Laura Freixas prueba la autobiografía con "Adolescencia en Barcelona hacia 1970"

Agencia EFE ·28/09/2007 - 17:26h

Agencia EFE - La escritora barcelonesa Laura Freixas, ha querido probar el género de la autobiografía con su último libro, "Adolescencia en Barcelona hacia 1970". EFE

La escritora barcelonesa Laura Freixas ha querido probar el género de la autobiografía con su último libro, "Adolescencia en Barcelona hacia 1970", un retrato de la España de finales de los setenta a partir de su propia experiencia generacional.

Con "Adolescencia en Barcelona hacia 1970" (Editorial Destino), Freixas hace un relato irónico, que oscila entre la memoria y la confesión y que trasciende lo personal para convertirse en espejo de la realidad y el deseo de toda una generación.

En la presentación del libro, Freixas, que vive actualmente en Madrid, ha dicho que ha escrito este libro "porque voy a cumplir 50 años, que es un momento de pasar balance, y además tengo dos hijos, que no saben quién era Franco y confunden la Guerra Civil española con la Segunda Guerra Mundial".

Según Freixas, "ésta es la España que queríamos, pero al precio de un olvido total de nuestro pasado, sin que por ello pretenda que mis hijos abandonen a Britney Spears y conozcan a Lola Flores o Manolo Escobar".

La autora es consciente de que pertenece a "una generación que vivió un momento privilegiado en la historia reciente, el cambio de régimen y además su parte más festiva".

A su juicio, no es casualidad que otras personas de su generación, que también vivieron aquellos años, hayan optado ahora por escribir sus memorias y ha recordado los casos de Lluís Maria Todó, Antonio Muñoz Molina, Xavier Pericay o José Ribas.

Freixas define su obra "más una autobiografía que unas memorias, pues yo fui una ciudadana anónima".

Una última razón para escribir esa autobiografía era "experimentar literariamente con un género muy innovador y creativo, que tiene poco predicamento en España".

La escritora de "Último domingo en Londres" considera que "el género autobiográfico tiene más éxito en los países de tradición protestante, porque el protestantismo fomenta la introspección y no tiene el sacramento de la confesión".