Viernes, 28 de Septiembre de 2007

Más recursos para los presos con enfermedades mentales

El grado de incidencia de enfermedades mentales es más elevado en las personas ingresadas en centros penitenciarios que entre las que viven en libertad.

AINHOA IRIBERRI ·28/09/2007 - 14:51h
La medida es difícil de establecer, puesto que no existen estudios modernos y fiables al respecto, pero todos los expertos coinciden en que la patología mental es más común en el entorno penitenciario.

Así lo han señalado en el XI Congreso Nacional de Psiquiatría, que se clausuró ayer en Santiago de Compostela, con la demanda generalizada de recursos asistenciales para tratar a este tipo de enfermos.

El coordinador de la Unidad Polivalente de Psiquiatría de Sant Joan de Deu en el centro penitenciario Quatre Camins, en Barcelona, Vincenç Tort, señala que hay varios factores que explican el mayor porcentaje de personas con psicopatologías en las prisiones: "La tendencia de las distintas reformas de salud mental ha sido ir cerrando los hospitales psiquiátricos, pero muchas veces no se han creado recursos alternativos".

Así, el hecho de que muchos enfermos hayan estado desatendidos ha podido influir, a juicio de este especialista, en que acabaran cometiendo delitos que provocaron su ingreso en prisión.

Tort añade que en las cárceles "hay más consumo de tóxicos, que pueden generar trastornos psicóticos en personas con tendencia a padecerlos".

Enfermos desatendidos

La atención a los enfermos psiquiátricos en las cárceles españolas no siempre es, al parecer, la idónea.

De hecho, en España sólo existen tres hospitales psiquiátricos penitenciarios: en Alicante, Sevilla y Barcelona. Insiste Tort: "No es que todos los presos con problemas psiquiátricos debieran estar en uno de estos centros, pero muchos no están en el sitio donde tienen que estar".

Existen cárceles, como Quatre Camins, donde los afectados por estas patologías cuentan con una buena atención médica, ya que disponen de una enfermería psiquiátrica.

Pero no todos los centros penitenciarios cuentan con este servicio. La mayoría tiene consultores de psiquiatría, profesionales que prestan sus servicios unas horas al día o a la semana.

A juicio de los expertos, un problema añadido a estas carencias es la necesaria vigilancia de los presos con trastornos mentales una vez cumplen sus condenas.

Tort explica que se ha demostrado que cuando se hace un seguimiento, la reincidencia "disminuye".

El próximo mes de marzo estarán, en principio, listos los resultados de un estudio sobre prevalencia de enfermedades mentales entre los presos españoles.