Viernes, 28 de Septiembre de 2007

La antología poética de Bonald, "Summa vitae", recoge la suma de sus últimas voluntades

Agencia EFE ·28/09/2007 - 15:55h

Agencia EFE - El escritor José Manuel Caballero Bonald presentó hoy, en Madrid, "Summa Vitae", una antología que recoge su obra poética desde "Las adivinaciones", de 1952, hasta "Manual de infractores", de 2005. EFE

Para el escritor gaditano José Manuel Caballero Bonald su antología poética "Summa vitae" es una "suma de últimas voluntades", ya que, en su opinión, cada poema tiene "algo de última voluntad".

Aunque encuadrado en la llamada "generación del 50", Bonald ocupa dentro de la misma un lugar "excéntrico", al proceder su poesía de la "herencia gongorina", mientras que para sus compañeros de grupo, más partidarios del realismo, "éste no era un espejo en el que mirarse", según explicó hoy el autor en la presentación de su último libro en el Círculo de Lectores.

"Summa vitae" hace un recorrido por la obra poética del escritor, desde "Las Adivinaciones" (1952), con el que obtuvo un accésit del premio Adonais, pasando por "Descrédito del héroe"o "Laberinto de fortuna", hasta su más reciente entrega, "Manual de infractores", premio Nacional de Poesía 2005.

Caballero Bonald, de 80 años, considera que lo que más unió a los poetas de su generación fue la lucha antifranquista en la clandestinidad, cuestión en la que -dijo- "todos estábamos del mismo lado".

Entre aquellos con los que su poesía tuvo más afinidad citó a Valente, Ramoneda o Claudio Rodríguez, mientras que en el otro extremo se encuentran Gil de Biedma o Goytisolo.

Novelista de éxito, Bonald aseguró hoy que "nunca más escribirá novela", así como tampoco Memorias, ya que -dijo- "no tengo ganas", aunque sí confesó que en sus noches de insomnio elabora mentalmente poemas que va puliendo hasta que, cuando teme que caigan en el olvido, los pasa a papel y que probablemente, acabarán en un nuevo libro.

El poeta elogió el prólogo que el escritor gaditano Jenaro Talens realiza en "Summa vitae", por la "singularidad del enfoque" y por desvelarle aspectos propios de su obra que el propio Bonald "sospechaba", como el "binomio entre realismo y compromiso" y las diferencias entre su poesía y la de sus compañeros de generación, aunque confesó que él hubiera incluido en esta antología algún poema no seleccionado.

Respecto a la unión de su poesía con la naturaleza, Bonald ironizó sobre el hecho de que siempre se ha considerado "un pintor no frustrado, sino poco conocido", y aseguró que siempre ha querido "pintar la naturaleza en la prosa" como muestra de su compromiso con la defensa de la naturaleza.

En su opinión, la poesía es "una forma de defensa frente a las ofensas de la vida", como puso de manifiesto en "Manual de infractores", que nació de "una etapa de cabreo permanente por cosas con las que estaba en absoluto desacuerdo", como las guerras de Irak o del Golfo.

"La poesía es un regalo de juventud y este libro lo he escrito ya de viejo", subrayó José Manuel Caballero, quien indicó que tras acabarlo se sintió "rejuvenecido" por la pasión que había puesto en el mismo, y aseguró que lee con asiduidad a poetas jóvenes.

El escritor, quien aseguró leer con asiduidad a poetas jóvenes, puso de manifiesto que le irritan "los obedientes, los gregarios y los sumisos", destacó el "poder curativo" de la poesía, y así reveló que a él personalmente le cura "de manías persecutorias".

Caballero Bonald no concede excesiva importancia a los premios literarios que -dijo- "tienen una parte de frivolidad".

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