Viernes, 28 de Septiembre de 2007

Rusia se niega a imponer nuevas sanciones a Irán por su programa nuclear

Agencia EFE ·28/09/2007 - 04:05h

Agencia EFE - Irán acordó el pasado 21 de agosto con la agencia reguladora de la energía atómica de la ONU que cooperará para tratar de esclarecer hasta finales de año la naturaleza de su programa nuclear. EFE

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, se negó hoy a imponer más sanciones a Irán por su programa nuclear, porque interferirían con el reciente acuerdo de Teherán con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Según fuentes diplomáticas citadas por la agencia rusa de noticias Itar-Tass, Lavrov aseguró que "cualquier interferencia en la resolución del problema nuclear iraní con sanciones equivale a socavar la labor de la OIEA".

Estas declaraciones, que tuvieron lugar durante una conferencia de prensa exclusiva pera medios rusos, dejan clara la posición rusa un día antes de la reunión el viernes de ese país con Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China y Alemania para analizar posibles nuevas sanciones a Irán, por su negativa a detener el enriquecimiento de uranio.

Irán acordó el pasado 21 de agosto con la agencia reguladora de la energía atómica de la ONU que cooperará para tratar de esclarecer hasta finales de año la naturaleza de su programa nuclear, pues ocultó parte de sus investigaciones a la comunidad internacional durante 18 años, hasta 2003.

Este proceso podría alargarse hasta diciembre, por lo que Estados Unidos y sus aliados europeos sospechan que el acuerdo es una estratagema de Teherán para ganar tiempo en su supuesto plan para fabricar armas nucleares.

Además, puntualizan que no cubre las anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad que conminan a que la República Islámica detenga el enriquecimiento de uranio.

Sin embargo, Lavrov cierra con su declaración, de forma momentánea, el camino a una nueva resolución dentro del máximo órgano de la ONU a la imposición de nuevas sanciones, que era el objetivo de Washington para la reunión del viernes de los ministros de Exteriores de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, así como de Alemania.

El embajador de Estados Unidos en la ONU, Zalmay Khalilzad, criticó el razonamiento defendido hoy por Moscú.

En su opinión, "el acuerdo no se puede utilizar como un escudo para proteger a Irán del hecho de que no haya puesto en práctica las resoluciones del Consejo de Seguridad respecto al enriquecimiento de uranio, que en dos ocasiones se le ha pedido que suspenda".

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Bernard Kouchner, explicó que trató infructuosamente de convencer a sus homólogos chino y ruso de la necesidad de ser más estrictos con Teherán.

"Creo que será muy difícil convencer a Rusia y China antes" de que la OIEA termine su trabajo, reconoció el jefe de la diplomacia gala.

Sin el visto bueno de Moscú y Pekín, que tienen poder de veto, el Consejo de Seguridad no puede sumar una tercera ronda de sanciones a Teherán.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad