Viernes, 28 de Septiembre de 2007

Don Felipe ensalza la dedicación valiosa de Uría como presidente del Patronato del Prado

Agencia EFE ·28/09/2007 - 01:04h

Agencia EFE - El duque de Lugo, Jaime de Marichalar, y la baronesa Thyssen, Carmen Cervera, durante el homenaje póstumo a Rodrigo Uría, que fue presidente del Real Patronato del Museo del Prado y que falleció el pasado mes de julio, esta noche en el Museo del Prado, en Madrid. EFE

El Príncipe de Asturias ensalzó hoy la dedicación "valiosa, eficiente y desinteresada" del que fuera presidente del Real Patronato del Museo del Prado, Rodrigo Uría, quien falleció el pasado 17 de julio de un infarto a los 66 años.

Así lo aseguró Don Felipe en el acto de homenaje a Uría que tuvo lugar esta tarde en la sala XII del Museo del Prado, en el que estuvo acompañado por Doña Letizia, y en el que entregó la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica a los hijos del fallecido.

En el acto también intervinieron el ministro de Cultura, Cesar Antonio Molina, y el actual presidente del Patronato del Museo, Plácido Arango, a quien Don Felipe felicitó por su reciente nombramiento, así como uno de los hijos de Uría, Dionisio.

El Príncipe de Asturias destacó la "gran labor" que Uría realizó en el Museo y que, según señaló, "partía de una premisa esencial: entendía que una sociedad avanza tanto más hacia la madurez, cuanto mayor nivel cultural alcanza".

"Sus intensos años de participación apasionada en el Real Patronato del Museo del Prado y la dedicación eficiente y desinteresada con que desempeñó su presidencia hasta su fallecimiento, reflejan la honestidad, la dignidad y la relevancia del tributo permanente con que dedicó lo mejor de sus esfuerzos a la irradiación y proyección de la cultura de España", aseguró.

Además, mostró su "admiración" por otras facetas de la vida de Uría como su profesionalidad como abogado, su "compromiso permanente por las libertades cívicas" y su "presencia en numerosas entidades a las que prestó su valioso apoyo".

Por su parte, el ministro de Cultura, durante su discurso, afirmó que el homenaje tenía lugar en "un entorno privilegiado" ya que se celebró en la sala en la que se encuentra el cuadro de Las Meninas, y subrayó que Uría "amaba el Museo del Prado por encima de casi todas las cosas".

Describió a Uría como el "artífice esencial" en el proceso "de cambio del Museo para lograr su adaptación a la modernidad" y aseguró que haber presenciado junto a él la "solemne inauguración" de las nuevas instalaciones dentro de un mes hubiera sido una excelente oportunidad para "compartir el ilusionado orgullo".

Molina hizo referencia a la "energía, talento y dedicación con la que Uría siguió la realización de las "importantes obras de ampliación del Museo y del notable proceso de transformación de la institución que ha desencadenado".

Arango quiso leer tres testimonios de tres hombres que "convivieron profundamente" con Uría, ya que, según dijo, si no fuera así, "sus palabras resultarían escasas", como el del director del museo, Miguel Zugaza, del Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, y de José María Castañé.

Dionisio Uría habló en nombre de la familia y consideró que es "doblemente emotivo" recibir la Gran Cruz de Isabel La Católica en el Museo del Prado, que consideró como la "casa" de su padre, quien vivió en él "los mejores momentos de su vida".