Jueves, 27 de Septiembre de 2007

El sur placa al norte

Las selecciones del hemisferio sur se están mostrando muy superiores a las europeas en el Mundial de rugby

Ignacio Romo / Madrid ·27/09/2007 - 22:47h

Las selecciones del hemisferio sur superan a los equipos europeos. AFP

Nueva Zelanda derrotó el domingo a Escocia por 0-0. Los All-Blacks, considerados la máxima expresión del rugby mundial, pasaron literalmente por encima de Escocia, uno de los equipos más potentes del concierto europeo. Sucedió además en el mítico Murrayfield, en Edimburgo, la catedral del rugby escocés.El Nueva Zelanda-Escocia fue una auténtica metáfora de lo que está siendo esta Copa del Mundo 2007. Los equipos del hemisferio sur están dominando con un buen juego, tanto físico como técnico, a las viejas potencias del rugby europeo.

Los cuatro grupos de esta primera fase cuentan con líderes del hemisferio sur mostrando que las grandes selecciones del rugby europeo, las tradicionales que juegan el Seis Naciones, no están ahora en su mejor momento de forma.


Dan Carter, una pieza clave
El juego de los All-Blacks cuenta con Dan Carter como plataforma de lanzamiento. El apertura, que juega en los Crusaders de la Isla del Sur, de Nueva Zelanda, se ha convertido en la pieza clave del equipo. Las jugadas nacen de su cerebro, surgen de su diseño estratégico. El poderío físico del equipo se encarga del resto.


Suráfrica ha sido la gran sorpresa. Se sabía que los Springboks estaban en forma, pero nadie esperaba que arrasaran en esta primera fase. Sin embargo, Suráfrica ha encontrado una auténtica joya en esta Copa del Mundo. Bryan Habana, que juega en la posición de ala, está mostrando un juego que ya le postula como uno de los favoritos a la designación como mejor jugador del torneo. Al menos, Habana ha demostrado ser el más veloz.


Europa, en horas bajas
Inglaterra ha sido hasta ahora el mayor exponente de que las cosas no marchan bien para el rugby del hemisferio norte. Su derrota inapelable frente a Suráfrica puso de relieve el mal momento que atraviesa el equipo de la rosa. Inglaterra parecía tenerlo todo: los recursos, el físico, la potencia  y la estrategia. Sin embargo, los surafricanos, con un auténtico huracán de juego, les endosaron un tremendo 36-0 que será recordado como la pesadilla de Saint-Denis.


Los expertos indican que la raíz del mal juego de los equipos europeos en esta Copa del Mundo se encuentra en el calendario de los clubes, demasiado apretado por la disputa de las ligas nacionales y la Copa de Europa. Este exceso de partidos les ha obligado a la contratación de jugadores del hemisferio sur y las selecciones europeas tienen cada vez menos jugadores donde elegir en las posiciones decisivas.


En concreto, la Liga francesa se ha llenado de jugadores argentinos y neozelandeses, y luego los galos sufren para componer un equipo de lujo.
Otra de las razones de la superioridad de los equipos sureños está en el físico. Especialmente, los encuentros de Suráfrica y Nueva Zelanda han mostrado a estas dos selecciones como auténticas potencias  físicas. Su ritmo de juego es muy superior al de los equipos europeos.