Jueves, 27 de Septiembre de 2007

"Hay mucha vida que crece sin aire"

JAVIER YANES ·27/09/2007 - 22:00h

Ricardo Amils en Río Tinto

El singular ecosistema de Río Tinto, en Huelva, es para el científico Ricardo Amils el modelo perfecto para estudiar los seres que colonizan los ambientes hostiles. Se trata de las bacterias extremófilas, microorganismos que crecen en condiciones tan duras que serían letales para otras especies.

Según este astrobiólogo, la vida en esas condiciones es parecida a la que había en la Tierra hace 3.500 millones de años.

¿Hay vida más allá del oxígeno?
Sí. De hecho, la vida se originó en ausencia de oxígeno, y hoy hay mucha vida que prescinde de este elemento, los llamados organismos anaerobios. Tenemos claro que no era necesario que apareciera este gas en la atmósfera para que se desarrollara la vida en la Tierra. Todo el mundo tiene la idea de que procesos como la fotosíntesis y la oxidación son esenciales para la vida. Pero lo que no todo el mundo sabe es que para ninguno de estos procesos se requiere oxígeno. La oxidación es una pérdida de electrones, y esto se puede realizar con otros oxidantes. Ahora bien, la pregunta es: si la fotosíntesis empezó sin oxígeno, ¿para qué cambiar?

¿Y la respuesta es...? ¿Hay ventajas en el oxígeno?
La ventaja es que el oxígeno, como gas respirable, permitió la vida en la tercera dimensión. Nos hizo aéreos y nos permitió desarrollar mayor complejidad. Los oxidantes anaerobios en general no son gaseosos.

¿Ganaron la partida los aerobios?
Yo diría que ganaron la partida los más versátiles, los que  saben adaptarse a los dos ambientes, incluso los que pueden prescindir de la luz. Pero hay muchos más anaerobios de los que pensamos, y se nos abrirá todo un nuevo mundo inimaginable cuando exploremos el subsuelo oceánico. Stephen Jay Gould [paleontólogo estadounidense que renovó las teorías de la evolución en los años 70] aseguraba que la biosfera del subsuelo podría ser mayor que la de la superficie .

Entonces no le debemos la vida al oxígeno. ¿Y al azar?
Mi colega Ginés Morata, premio Príncipe de Asturias 2007, suele decir que la vida es una casualidad. Los astrobiólogos pensamos que la vida es consecuencia de unas condiciones que no sólo se dan en la Tierra, y que en esos otros lugares donde se dan, seguro que hay vida.

Noticias Relacionadas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad