Jueves, 27 de Septiembre de 2007

Lou Reed y Julian Schnabel edifican "Berlín" en San Sebastián

Agencia EFE ·27/09/2007 - 23:20h

Agencia EFE - El cineasta neoyorquino Julian Schnabel (d) y el legendario rockero, también neoyorquino, Lou Reed (2d), hoy tras la proyección de su película "Berlín" en el 55 Festival Internacional de Cine de San Sebastián. EFE

Lou Reed presentó hoy en el Festival de San Sebastián la película "Berlín", después de que el artista que revolucionó el rock en los 60 estuviese ausente en la Mostra de Venecia.

La película, dirigida por Julian Schnabel y exhibida en la sección informativa Zabaltegi en San Sebastián tras su paso por la Mostra a comienzos de mes, recoge las primeras representaciones en vivo de "Berlín" a los 33 años de que saliera al mercado.

El disco, una obra conceptual y depresiva sobre amor, celos y rabia que contiene canciones como "Sad Song", "Lady Day" y "Caroline Says II", fue un fracaso comercial en 1973 y tuvieron que pasar decenios hasta ser reconocido entre las mejores obras de Reed.

Reed (Nueva York, 1942), cuya fama de imprevisible hizo dudar días atrás de que viajara a la capital guipuzcoana, dio buena fama de ello a la prensa, pues hasta hoy no se desveló si concedería entrevistas, y se hizo sólo veinte minutos antes de celebrarlas.

"No me molestó la idea de ser el protagonista de un documental musical, pues estoy acostumbrado a que me filmen mientras toco, pero no les dejo entrar en el escenario", explicó en una de esas entrevistas el autor de "Walk on the Wild Side".

Sobre los conciertos de 2006 en Nueva York para presentar "Berlín" por primera vez en directo, y que se recogen en la película, "no se llegaron a grabar los cinco que ofrecí, como estaba previsto, tuvimos que dejarlo en tres porque nos quedamos sin dinero", agregó.

El fundador en los años 60 de uno de los grupos más influyentes de la historia del rock, The Velvet Underground, agregó que la idea de filmar "Berlin" no era nueva.

"Hace muchos años que quería hacer algo así, de esa forma original. En aquel momento quise sacar un disco para luego montarlo en teatro y hacer con él una gira. Ese era el plan original, que finalmente no salió, debido a las críticas", reconoció.

Ahora, Schnabel ha brindado con su filme esa oportunidad: "Nunca hasta ahora volví a tocar todas esa canciones juntas y es así cuando ganan fuerza, cuando adquieren potencia".

"Yo siempre pensé que era un disco grande, pero no siempre ganas y no sabes por qué", admitió Reed, quien cree que la música "sólo es sonido al que luego añades letra. Las palabras son como los semáforos para la carretera de la música".

Reed dejó entrever su aversión a las críticas, aunque afirma que pasó "muchos años con Andy Warhol y veía cómo le pasaba constantemente a él. Le criticaban de forma salvaje así que no me impresiona eso. Suele pasar".

El gesto hosco y la sequedad expresiva también fueron la característica de la posterior rueda de prensa, en la que Reed estuvo acompañado por un Schnabel que, con sus inseparables gafas de sol, se disputó con el rockero cuál de los dos tenía más capacidad para disuadir a los autores de preguntas que no les gustaran.

"No tiene nada que ver con la película" (Schnabel) o "mis opiniones son para Julian, no para ustedes" (Reed) fueron algunas de las frases escuchadas en la sala.

En una de las preguntas que sí les parecieron contestables, Schnabel dijo que aunque hayan pasado más de treinta años desde la aparición de "Berlín", "el arte no se hace viejo, si es bueno".