Jueves, 27 de Septiembre de 2007

Costaleros y paracaidistas honran a Germán Pérez, asesinado en Afganistán

Agencia EFE ·27/09/2007 - 14:30h

Agencia EFE - Miembros de la Hermandad de Santa Cruz y Los Negritos llevan a hombros el féretro con los restos mortales del soldado Germán Pérez Burgos, fallecido en Afganistán, al cementerio de San Fernando de Sevilla donde hoy fue incinerad. EFE

El soldado Germán Pérez Burgos, fallecido el lunes en Afganistán, será incinerado hoy en Sevilla tras una ceremonia con honores en la que el féretro fue portado por miembros de la brigada paracaidista y costaleros de las hermandades de Los Negritos y la Santa Cruz, en las que fue cofrade el militar.

Después de ser velado durante la noche en el tanatorio del cementerio sevillano de San Fernando, al que acudieron, entre otros, el presidente de la Junta, Manuel Chaves, y el presidente del PP-A, Javier Arenas, el féretro con el cadáver del soldado salió esta mañana hacia el camposanto acompañado de una comitiva de unas quinientas personas.

Detrás del féretro, portado por costaleros y legionarios paracaidistas de la brigada de Paracuellos del Jarama (Madrid) -a la que pertenecía el fallecido-, caminaba la esposa del fallecido, Esperanza Yruela, su padre y su suegro, que en todo momento mantuvieron la entereza, y que fueron seguidos por autoridades militares y políticas.

Entre los que acudieron a la ceremonia se encontraban el general jefe de la Fuerza Terrestre, Virgilio Sañudo, el general adjunto José Ramón López Negrette, el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, o el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín.

La comitiva llegó a pie a la puerta del cementerio, donde los costaleros fueron relevados por portadores militares, miembros del regimiento de artillería antiaérea número 74 de El Copero (Sevilla), y donde el féretro de Germán Pérez fue recibido con una salva de honores de un piquete del mismo regimiento, que efectuaron un disparo al aire.

Una vez acabado el acto, la comitiva entró en el recinto del camposanto hasta el crematorio, para volver después al tanatorio a esperar a que el cadáver del militar fuera incinerado.

El alcalde de Sevilla destacó a los periodistas al término de la ceremonia que Germán "lo tenía muy claro, quería ser militar y quería estar en primerísima línea, y así lo ha hecho. Lo hizo en Bosnia y ahora en Afganistán, y le ha costado la vida".

Afirmó que los sevillanos deben estar "muy orgullosos" de jóvenes como el soldado fallecido, "que lo entregan todo al servicio de España pero yo creo que, aún más, al servicio de la paz y contra las actitudes violentas que van contra el ser humano".

Por ello, el alcalde prometió que el Ayuntamiento propondrá un homenaje para "perpetuar su memoria", ya que opinó que Germán Pérez puede ser un "ejemplo para otros jóvenes".

Por su parte, el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, quien destacó que la familia es "un ejemplo de entereza", afirmó que el militar murió en acto de servicio "tratando que otros ciudadanos de un país muy lejano tengan una vida mejor", y por ello aseveró que la sociedad española "le tenemos que estar agradecidos".

En el funeral, además de familiares y autoridades, también acudieron vecinos de Alange (Bajadoz), el pueblo natal del fallecido, que residía en Sevilla desde hacía varios años y era "un sevillano de adopción", como dijo el alcalde de la Hermandad de Los Negritos, Julio Sanz.

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