Jueves, 27 de Septiembre de 2007

Rangún amanece en la incertidumbre tras expirar el toque de queda nocturno

Agencia EFE ·27/09/2007 - 06:18h

Agencia EFE - El humo se eleva sobre la ciudad de Yangon, Birmania, ayer, durante los enfrentamientos de los militares con monjes y civiles. EFE/Foto cedida

En Rangún, donde a las 05:00 hora local expiró el toque de queda nocturno, se vive un clima de tensión e incertidumbre ante una eventual respuesta violenta de las fuerzas del orden contra los grupos antigubernamentales, que hoy planean nuevas manifestaciones contra la Junta Militar.

En un comunicado conjunto emitido anoche, la Asociación de Todos los Monjes Budistas de Birmania y la Generación de Estudiantes del 88 afirmaron que no se dejarán intimidar por las medidas de represión y que proseguirán con las marchas pacíficas en Rangún y en otras ciudades del país.

Según los analistas citados por las radios birmanas de la disidencia, es muy probable que las fuerzas de seguridad empleen hoy mayor dureza a la hora de frenar los intentos de manifestarse de la población.

En su parte oficial de anoche, el Gobierno indicó que una persona había muerto y que otras tres habían resultado heridas cuando las fuerzas de seguridad reprimieron las manifestaciones llevadas a cabo en Rangún por decenas de miles de personas, encabezadas por monjes.

Sin embargo, los medios locales birmanos cifran en cinco el número de víctimas, entre ellas tres monjes, que murieron por disparos o a causa de los golpes que recibieron de las fueras de seguridad.

Además, cerca de otro centenar de personas resultaron heridas, y más de 200, casi la mitad bonzos, fueron detenidas en diferentes puntos de Rangún, durante las protestas.

La inestable situación ha provocado la suspensión del viaje que tenía previsto emprender hoy el general Boonrod Somthat, ministro de Defensa de Tailandia, uno de los países con mayores inversiones en Birmania (Myanmar).