Miércoles, 26 de Septiembre de 2007

Diarra, entre Schuster y Alá

Cada vez que juega el centrocampista malí se agota debido al ayuno que está practicando por el ramadán

P. GªCarpinetero y G. Cabeza / Madrid ·26/09/2007 - 19:22h

El jugador Mahamadou Diarra durante un entrenamiento con el Real Madrid. EFE

En el vestuario de Valdebebas le miran y ven en él un superhombre. No se explican cómo Diarra corre e incluso juega un partido entero cuando no bebe una gota de agua ni prueba bocado alguno desde que amanece y hasta la puesta de sol.

El malí sigue a rajatabla los principios de su religión musulmana. Por eso realiza el ayuno al que obliga el ramadán.  Esta práctica religiosa está haciendo estragos en Diarra desde el 12 de septiembre. El domingo pasado en Valladolid el centrocampista del Real Madrid cayó fundido sobre el césped mientras sus compañeros se retiraban al vestuario. Las consecuencias físicas del ramadán son evidentes.

Diarra se levanta a las cinco de la mañana para almorzar fuerte y luego, sin comer ni beber, participa de todas las actividades del equipo. El jugador incluso baja al comedor con sus compañeros. Allí departe con ellos, pero no prueba nada de lo que pasa por la mesa, ni comida, ni bebida. El respeto a las prácticas religiosas de Diarra es absoluto dentro de la plantilla, aunque a veces a algún compañero se le escapa alguna broma para hacerle el día más distendido y él esboza una tímida sonrisa. Mahamadou es hombre de pocas palabras.


Un plan específico

Los servicios médicos del Real Madrid están permanentemente en alerta por el estado de salud de Diarra. Los galenos han diseñado un plan específico de hidratación y le proporcionan complementos vitamínicos que ingiere a partir de las siete de la tarde. En realidad, según las normas del ramadán, Diarra debería esperar a que se ponga el sol, pero el malí se acoge al horario de Arabia para ganar tiempo y poder comer y beber antes. De este modo intenta evitar el bajón físico que sufrió la pasada temporada por la realización estricta del ramadán . Esta rutina de vida no es seguida por el malí los días de partido. Cuando el Madrid juega, el mediocentro sí que come con normalidad.

"Junto con los especialistas hemos decidido dosificar mucho su intensidad en los entrenamientos", explica Bernd Schuster. "Nosotros al terminar un entrenamiento fuerte podemos irnos al Txistu o a Portobello, incluso a casa, y comer bien, pero él no. Es un tema que yo respeto mucho. Según dice Mahamadou, se encuentra mejor que el año pasado", comenta el técnico tras el entrenamiento de ayer.

Termina el día 12

"Con el parón de las selecciones (el 12 de octubre) acabará el ramadán así que a la vuelta ya tendremos a Diarra en plenitud. Es un tema personal que yo respeto mucho", añade el entrenador alemán. Hasta entonces al Madrid y al malí le restan cuatro encuentros. En ellos Diarra podrá jugar, aunque las precauciones médicas que hay que tomar para que pueda afrontar los encuentros con garantías serán mayores. Todo apunta a que esta noche ante el Betis el malí volverá a ser titular, mientras que Guti dejará su sitio a Sneijder.