Jueves, 27 de Septiembre de 2007

Las interrupciones del embarazo entre adolescentes se duplican en ocho años

El número de abortos y embarazos no deseados entre las adolescentes viene creciendo de forma ininterrumpida desde 1997.

ANTONIO GONZÁLEZ ·27/09/2007 - 06:00h

El número de abortos y embarazos no deseados entre adolescentes en España está creciendo de forma ininterrumpida desde 1997, año en el comenzó a dejarse sentir el efecto de los flujos migratorios, un factor que según los expertos está detrás de esta tendencia al alza. Los datos presentados ayer en Madrid por distintos expertos con motivo de la celebración del Día Mundial de la Anticoncepción ponen de relieve que las interrupciones del embarazo entre menores de 18 años experimentaron un crecimiento sostenido del 125% entre 1997 y 2005, último año del que existen datos estadísticos, hasta alcanzar un total de  5.504 abortos.

En cuanto a los embarazos entre adolescentes, prácticamente se han duplicado en los últimos 10 años, hasta alcanzar los 9.644, según cifras recabadas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con la colaboración de Bayer HealthCare.

El presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), Ezequiel Pérez Campos, opina que teniendo en cuenta que estos embarazos son no deseados en más de un 99% de los casos y que casi el 60% acaba en aborto, se hace necesario “involucrar a toda la sociedad” en la resolución de este problema.

Por su parte, el especialista del Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), Javier Martínez Salmeán, destaca que los jóvenes tienen en España acceso a la información necesaria sobre métodos anticonceptivos, aunque luego “no los utilizan como deberían, especialmente el preservativo”. Así, los varones españoles de entre 15 y 24 años sólo usan el condón en dos de cada tres ocasiones.

En este sentido, Pérez Campos explica que aunque el chico asume cada vez mayor responsabilidad, sigue siendo la mujer quien muestra una mayor sensibilidad, y añade que la utilización descuidada del preservativo, que ocurre en casi el 40% de lo casos, no es otra cosa que “una situación de prepotencia machista”.En esta misma línea, Martínez Salmeán manifiesta que el hombre es normalmente el responsable del embarazo y se muestra partidario de “pasarle un poco de presión”.

 Aunque no existen datos que lo prueben a escala estatal, la aparición de intensos flujos migratorios parece estar detrás de este incremento en el número de abortos entre adolescentes, tal y como explica la demógrafa del CSIC Margarita Delgado. De esta forma, mientras las adolescentes latinoamericanas recurrirían más al aborto al tener el acceso a una prestación que no suele ser legal en sus países de origen, las del este de Europa vienen de países donde las tasas de interrupción del embarazo son ya de por sí bastante elevadas.

Facilitar la píldora

Por otro lado, el especialista del Severo Ochoa se refiere a las dificultades de acceso a la llamada píldora del día después y señala que no tiene ningún sentido que este anticonceptivo de emergencia, “que no tiene ningún riesgo para la mujer”, tenga que ser prescrito por un médico, ya que esto supone un lastre que provoca más embarazos no deseados.
Desde este punto de vista, indica que, a pesar de que los médicos saben que en ocasiones esta píldora puede usarse como anticonceptivo, “es más importante el porcentaje de abortos que se va a evitar”.

 

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