Sábado, 1 de Diciembre de 2007

Chávez reitera su amenaza a EE.UU. sobre suministro de crudo y crisis con Colombia

EFE ·01/12/2007 - 08:09h

EFE - El presidente venezolano, Hugo Chávez, lee una carta presuntamente escrita por alias 'Manuel Marulanda', líder de la guerrilla de las FARC, en una rueda de prensa hoy, en el palacio de Miraflores.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, reiteró hoy su amenaza a EE.UU. y al "mundo" de que detendrá el suministro de crudo en caso de una "agresión" al país, y que mantiene congeladas las relaciones con el Gobierno de Colombia, pero no con su pueblo.

En rueda de prensa con corresponsales extranjeros, en la sede del Gobierno, en plena jornada de reflexión previa al referendo de mañana sobre la reforma constitucional que propuso, Chávez también sostuvo que existe una "tiranía mediática" en el mundo, de la que son responsables los dueños de los medios de comunicación.

El gobernante, que evitó referirse a la consulta popular "para no dar el mal ejemplo", recordó que las leyes locales prohíben la difusión de proyecciones o resultados del referendo antes de que lo haga el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Chávez reiteró que su Gobierno tiene la "firme decisión" de "cerrar la llave" y suspender el envío de petróleo a Estados Unidos, "si el imperio vuele a arremeter" contra Venezuela, quinto exportador mundial de crudo.

"Queremos seguir siendo un suministrador seguro no solo de Estados Unidos", sino de países caribeños, europeos y asiáticos, dijo el mandatario.

Sostuvo que en caso de que el imperio propicie la anarquía en el país, tras el referendo, o una "invasión", no saldrán al mercado los 3,2 millones de barriles diarios que produce Venezuela, según datos oficiales, lo que, advirtió, impulsará el precio del barril hasta los "200 dólares" y generará una crisis económica mundial.

Chávez ha denunciado que la oposición, por supuesta orden de Washington, planea desconocer la presunta "victoria" del "sí" a la reforma en el referendo y generar y caos en el país, y ha dicho que responderá de forma "contundente" porque no permitirá la alteración de la paz.

El gobernante reiteró que la administración del presidente estadounidense, George W. Bush, patrocina una "conspiración internacional" para derrocar su Gobierno o propiciar una "invasión" a Venezuela, a fin de apoderarse de su riqueza petrolera.

Esa "conspiración internacional" incluye una arista mediática con la "manipulación" por parte de las grandes cadenas de noticias, a las que acusa de falsear la realidad venezolana con el fin de propiciar la caída de su Gobierno "revolucionario y socialista".

"Los dueños de los grandes medios tienen mil maneras de seguir ejerciendo la tiranía mediática mundial", dijo Chávez, al afirmar que debido a la "manipulación" de las informaciones sobre Venezuela ha reducido sus entrevistas con la prensa extranjera.

Se quejó también de la cobertura que hacen algunos medios españoles, al comentar el diferendo con el rey Juan Carlos I de España, de quien dijo sigue esperando disculpas por haberlo mandado a callar en la reciente Cumbre Iberoamericana.

Respecto a la vecina Colombia, Chávez sostuvo que "por dignidad" no puede mantener la relación con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe, al que llamó "farsante", "mentiroso", aliado de Washington y que "no le interesa la paz" en su país.

Repitió que le sorprendió la decisión unilateral de Uribe de poner fin a la mediación que ejercía desde agosto pasado junto a la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, para el canje de rehenes de las FARC por rebeldes presos.

El acuerdo para el intercambio estaba "a punto" de concretarse y una prueba de ello, dijo Chávez, fue el envío esta semana de las pruebas de vida de algunos secuestrados, las cuales fueron decomisadas por las autoridades colombianas.

"En cuanto a lo convenido conmigo, ellos (las FARC) estaban tratando de cumplir", remarcó el mandatario, en referencia a las pruebas de vida, entre ellas la de la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt.

Chávez sostuvo que no cerró la puerta ni lo hará todavía al canje humanitario de rehenes en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y miembros de esa guerrilla presos, aunque admitió que será "difícil" al haber "congelado" la relación con Uribe.