Sábado, 1 de Diciembre de 2007

La mitad de las pensiones por jubilación de autónomos no llega a 500 euros

La opción de cotizar por la base mínima conlleva una jubilación insuficiente

B. CARREÑO ·01/12/2007 - 21:31h

Pan para hoy y hambre para mañana. Así se podría describir la estrategia utilizada por muchos autónomos a la hora de afrontar sus obligaciones con la Seguridad Social. La base media que declaran los 3,1 millones de autónomos afiliados a la Seguridad Social coincide con la mínima, es decir, poco más de 800 euros de ingresos. Eso significa que pagan una cuota mensual a la Seguridad Social de 238,7 euros.

Esta decisión (los trabajadores por cuenta propia deciden su base de cotización) conlleva peligrosas consecuencias, como una pensión insuficiente. Así, un tercio de los 621.000 jubilados autónomos cobra una pensión de entre 450 y 500 euros. Otros 130.000 se encuentran por debajo de los 450 euros de pensión. En total, la media se sitúa en 556 euros.

Los más beneficiados

Ante esta reducida nómina, son muchos los autónomos que deciden retrasar su jubilación. Según la Federación Nacional de Autónomos (ATA), el 66% de las personas activas mayores de 65 años son autónomos. Según la asociación, los trabajadores por cuenta propia serán los más beneficiados por los incentivos para la prolongación de la vida laboral, que premia con un extra de entre el 2-3% más de pensión por cada año que se retrase la jubilación a partir de los 65 años.

Una gran parte de los autónomos intenta reducir sus gastos cotizando por la mínima para luego cambiar el tipo de cotización (una posibilidad voluntaria) 15 años antes de jubilarse (período a partir del cual se calcula la pensión). Esta práctica también alberga inconvenientes.

En primer lugar, a partir de los 50 años, la ley pone un tope a la base máxima de cotización, que ahora está en 1.560,9 euros, a no ser que se haya estado declarando una base superior durante los cinco años anteriores. De esta forma se evita que un autónomo que haya cotizado durante años por la mínima pueda terminar cobrando la pensión máxima.
Además de este límite, el principal problema de posponer el elegir una base de cotización acorde con los ingresos reales viene de la mano de los imprevistos. La cotización a la Seguridad Social también fija la prestación en caso de baja por enfermedad, una situación impredecible. En este sentido, hay que tener en cuenta la pensión de viudedad o de enfermedad que en caso de fallecimiento les quedará a los familiares. 

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