Sábado, 1 de Diciembre de 2007

Rajoy denuncia que "el Estado autonómico" tiene defectos

MARÍA JESÚS GÜEMES ·01/12/2007 - 18:40h

No fue como la clausura de la conferencia política de hace una semanas en la que Mariano Rajoy anunció una reforma fiscal sin precedentes. En ésta, dedicada al modelo de Estado, el líder del PP no dio la campanada. Algunas de las cosas que dijo ya se sabían, otras no tuvieron tanto eco como se esperaba y, hasta se echó en falta alguna referencia más, como, por ejemplo, a la reforma de la Ley Electoral.

Eso sí, Rajoy señaló que "el Estado autonómico tenía y tiene defectos". El jefe de la oposición no tuvo inconveniente en señalar que "no todo han sido éxitos en los 30 años de desarrollo de la Constitución" porque "han surgido problemas y desajustes".

Para el presidente nacional del PP, algunos son de "pura funcionalidad", como es el caso de que no se disponga de "mecanismos eficaces de coordinación ni en las catástrofes ni en los fraudes a los consumidores".

Pero no es lo único. A estos se añaden aquellos "que afectan a la estabilidad y a la independencia de las principales instituciones". En cualquier caso, el presidente nacional del PP opinaba que hace más de cuatro años esta situación se podía haber solventado gracias al consenso de las dos grandes fuerzas nacionales. Algo que, durante esta legislatura, ha sido "barrido por el talante".

Desde su tribuna, Rajoy incidía en los fallos del sistema, algo que, según él, había percibido hasta el Ejecutivo socialista al solicitar un informe al Consejo de Estado.

A juicio del PP, con Zapatero la situación se ha "agravado". En vez de "corregir", según el dirigente conservador lo único que ha hecho el presidente del Gobierno es aprovecharse de "los descuidos de la Ley" para "lograr sus propósitos".

Rajoy no tiene dudas de que los ha utilizado para "realizar un profundo cambio en el régimen constitucional sin que nadie pudiera acusarle de quebrar la ley". Para él, el único fin de Zapatero es que "los españoles se despierten una mañana en una España confederal". Algo que, gracias a su partido, no ha podido lograr. Para que nunca llegue ese día, "urge" una reforma limitada de la constitución. Frente a los que piensan que el "Estado sobra", el PP quiere uno "viable".

Dos claves

Para el PP si se quieren acometer reformas nacionales en urbanismo, vivienda o inmigración, "se han de fortalecer las competencias legislativas del Estado" y si se pretende preservar la igualdad de los españoles en la enseñanza de la lengua común, la recepción de prestaciones sanitarias y sociales o en la distribución de los recursos naturales y de los ingresos públicos, "las de las Cortes Generales".