Sábado, 1 de Diciembre de 2007

Un concierto de Shakira pone en apuros a la televisión más popular afgana

La cadena de TV Tolo recibió una severa reprimenda de las autoridades por difundir imágenes "inapropiadas" para la sociedad afgana.

EFE ·01/12/2007 - 10:21h

EFE - Fotografía de archivo de la cantante colombiana Shakira.

La emisión de un concierto de Shakira ha puesto en un aprieto a la televisión privada más popular de Afganistán, Tolo, que recibió una severa reprimenda de las autoridades por difundir imágenes "inapropiadas" para la sociedad afgana.

El concierto fue emitido por segunda vez durante las fiestas de Eid, que ponen fin al mes de ayuno del Ramadán, y ha desatado las iras de los sectores más conservadores afganos pese a que las imágenes más sensuales de las colombiana fueron difuminadas por la cadena de televisión.

El presidente de Tolo TV, Saad Mohseni, aseguró a Efe que el concierto "fue bastante censurado" por la propia cadena, que alteró las secuencias "que podían ser vistas como provocadoras".

Aún así, la empresa recibió una "advertencia dura" de las autoridades afganas, después de que la comisión encargada de quejas contra los medios de comunicación analizase el caso en ausencia de los propios directivos de Tolo, que se encontraban fuera del país.

"Eso para mí es una violación de los principios básicos de la Justicia, porque todo acusado debe tener, por lo menos, la oportunidad de defenderse", protestó Mohseni.

Según explicó, los responsables de Tolo tuvieron que acudir ante la Meshrano Yirga o cámara alta afgana, donde se les prohibió emitir programas semejantes en el futuro.

Pese a que la gran mayoría de las mujeres siguen vistiendo el burqa o al menos cubriéndose la cabeza con un pañuelo, la sociedad afgana goza ahora de la música y el cine que les fueron prohibidos durante el régimen talibán, entre 1996 y 2001.

"En todo Oriente Medio e incluso en Pakistán se emiten los conciertos de Shakira sin censura ninguna", aseveró Mohseni, para quien "Afganistán se ha hecho mucho más radical en los últimos cinco años".

"Hay radicales, como el propio ministro de Información y Cultura, que buscan cualquier excusa para atacar a los medios de comunicación", denunció.

Algunos, como Sohrab Bashary, alumno de la Universidad de Kabul de 28 años, no están de acuerdo con Mohseni.

Según Bashary, el problema fue que "pese a la distorsión de las imágenes en los que (Shakira) iba ligera de ropa, éstas se podían ver perfectamente".

Bashary dijo a EFE que él ya había visto la primera emisión del concierto, hace unos meses, y que ya entonces recuerda a mucha gente ofendida por la manera en la que la cantante iba vestida.

"Esta vez, lo emitieron en la hora de máxima audiencia, por lo que mucha más gente lo ha visto ahora y está enfadada", afirmó Bashary, quien está de acuerdo con que "la sociedad afgana no está lista todavía para ver este tipo de programas".

El joven cree que las telenovelas indias, que son muy populares en casi todo el país, también pueden ser prohibidas porque "aunque son programas para toda la familia, ahora hay demasiadas telenovelas y conciertos de música occidental".

"La televisión afgana lleva una dirección equivocada, mostrando sólo programas indios y occidentales. Debemos tener también programas educativos y útiles. Si no, temo que en breve todos estos programas acabarán siendo prohibidos", dijo.

Pero otros como Abdul Ghaffour, empleado de una empresa extranjera, arguyen que si los conciertos de Shakira pueden ser mostrados en otros países islámicos, no es razonable que sean inaceptables para la audiencia afgana.

"Si está bien en Pakistán y Dubai, ¿por qué no en Afganistán? Para mí, el Gobierno toma estas medidas sólo porque quiere pacificar a los radicales, a los que no se puede vencer", consideró Ghaffour.

Según Mohseni, el pueblo afgano "lleva una existencia miserable y quiere entretenimiento" como el que ofrecen su cadena televisiva.

"Es fácil culpar al mensajero, con el pretexto de que los programas son antislámicos", dijo, para alertar de que este tipo de acusaciones son sólo un intento de las autoridades de restringir la libertad de la gente y de los medios de comunicación.