Domingo, 30 de Noviembre de 2008

El PP dice que el "problema" de la educación en España "no se soluciona quitando crucifijos de los colegios"

El vicesecretario general de Política Autonómica y Local del PP y presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, afirmó este domingo que "lo que le hace falta a la educación es calidad"

EUROPA PRESS / PÚBLICO.ES ·30/11/2008 - 15:24h

Arenas, en un momento de su intervención. EFE

El vicesecretario general de Política Autonómica y Local del PP y presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, afirmó este domingo que "lo que le hace falta a la educación es calidad" y añadió que "el problema no es Educación por la Ciudadanía ni se solventa quitando crucifijos de los colegios".

Arenas, en su intervención en el Congreso Provincial del PP en Cádiz, señaló que "hace falta una reforma importante y un gran pacto educativo para varias generaciones". 

Asimismo, recordó cuando Tierno Galván, "líder histórico del socialismo más ilustrado", llegó al Ayuntamiento de Madrid "dijo que no se quitaba el crucifijo porque no quería abrir una herida y para él era un símbolo de paz".

Así, Arenas señaló al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que "lo que hace falta en la educación es calidad, que siempre se respete la libertad de los padres, que los niños manejen desde el primer día las nuevas tecnologías y que manejen por lo menos dos lenguas".

Según el dirigente del PP, "esa es la educación del futuro, que no se arregla quitando crucifijos y atacando a la Iglesia".

Una polémica que viene de lejos 

La polémica comenzó el pasado 22 de noviembre, cuando el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Valladolid dictó una sentencia que obligaba al colegio público Macías Picavea a retirar los crucifijos de sus aulas y espacios comunes, después de que un grupo de padres así lo demandara desde 2005.

Pronto, la Iglesia reaccionó, y el el cardenal arzobispo de Sevilla, monseñor Carlos Amigo, señaló que la erradicación de un signo tan arraigado en nuestra cultura como es el crucifijo "no favorece la convivencia", que se construye con el "respeto".

En sintonía con los Obispos, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, defendió que "a la mayoría de los españoles", no le molesta que haya crucifijos en las aulas de los colegios públicos. El PP, matizó, "ni comparte ni deja de compartir" la sentencia judicial. Simplemente la respeta.

Poco después, el PSOE exigió que esta sentencia se ampliara al resto de centros públicos de Castilla y León.

Esta semana, la Junta de Castilla y León anunció que recurrirá la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Adminisrativo número 2 de Valladolid.

El portavoz del Ejecutivo autonómico, José Antonio de Santiago-Juárez, defendió la autonomía de los consejos escolares para decidir si se mantienen los símbolos religiosos y se preguntó si la pared de este centro educativo tiene una "naturaleza democrática distinta a la mesa en la que juran o prometen su cargo los ministros y el presidente del Gobierno". 

 

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