Sábado, 29 de Noviembre de 2008

"Sólo falta una parada brillante de Iker"

Schuster invoca con ironía a Casillas para que el Real Madrid recupere los valores que le hicieron campeón

LADISLAO JAVIER MOÑINO ·29/11/2008 - 08:00h

 Ayer tocó el Schuster irónico y sonriente. Ni como jugador ni como entrenador se le ve venir cuando tiene algo que decir. Al menos, esta vez sí concuerda su estado anímico con los resultados. Parece que él ha pasado el temporal con las victorias ante el Recreativo y el Bate. Y tiró de ironía para defender su trabajo diario: "Ya sólo nos falta alguna parada brillante de Iker para recuperar lo mismo que éramos y encajar menos goles".

A Schuster no le han gustado las críticas que reducían a su Madrid a la descomunal pegada de sus puntas y a las milagrosas actuaciones de su portero. Ese reduccionismo ponían en solfa su día a día como entrenador. La realidad, sin embargo, ha sido esa. Salvo en partido puntuales, el Madrid no ha sido un equipo brillante y sólido en su año y medio en el cargo. Le llegaban mucho y su portero lo paraba todo. Igual que sus delanteros enchufaban todo lo que les caía.

Su discurso de ayer sobre el equipo giró en torno a conceptos que él si cree haber trabajado: "Han sido días de trabajo, haciendo cosas que habíamos descuidado: la presión del rival más lejos de nuestra portería, juntar las líneas".

Juntar líneas, sí juntaba en esos partidos que el Madrid ganó con el mono puesto en el Camp Nou, en Pamplona o en Santander. Pero presión arriba se le ha visto muy poca al Madrid de Schuster. Todo lo contrario. Su etapa se caracteriza por pretender un equipo parado en la mitad de la cancha y diseñado para contragolpear. Y lo ha hecho fuera de casa y en el Bernabéu, que es lo que más le cuesta digerir a la grada.

Esa espera en campo propio ya le jugó una mala pasada la temporada anterior ante el Roma y fue uno de los reproches que tuvo que escuchar. El Madrid fue eliminado de la Liga de Campeones sin dejar huella en aquel partido, salvo en los minutos finales, del espíritu histórico del equipo en esa clase de citas.

Los primeros 20 minutos formaban parte de ese miedo escénico que institucionalizó Valdano. Ahora sólo aparece cuando toca remontar. El primer tiempo de Minsk sí se ajustó a "esa presión arriba". Habrá que ver si Schuster mantiene esa apuesta y cómo repercute en Ramos la recuperación de Cannavaro dada la solidez que ha ofrecido su dúo con Pepe.

También hubo ironía respecto a los fichajes: "No sé quiénes son porque los regalos de Navidad no se abren antes. Hay que esperar al 24 de diciembre. A mí me pasará lo mismo, seguramente".