Sábado, 29 de Noviembre de 2008

"El verdadero torturador es uno mismo"

Defiende su interpretación en Andrés Rabadán, biopic sobre el asesino de la ballesta y única película española en la sección oficial del Festival de Cine de Gijón

SARA BRITO ·29/11/2008 - 08:00h

SEMEYAPRESS - El actor catalán es un habitual del cine español más arriesgado.

El actor Alex Brendemühl (Barcelona, 1972) vive en la periferia, sin que ello signifique las afueras de Barcelona. Los límites del cine, de los comportamientos humanos, marcan sus apariciones en filmes de Pere Portabella, Cesc Gay, Jaime Rosales u otros directores del cine español menos convencional. Ahora protagoniza Andrés Rabadán, filme de Ventura Durall sobre el asesino de la ballesta, presentado fuera de competición.

«Todos tenemos derecho a una segunda oportunidad»

¿Tiene querencia por los personajes perturbadoso extraordinarios?

Me interesa lo limítrofe. Es la manera de entender el mundo que te rodea. Los personajes que he interpretado muestran facetas muy diferentes. Es como un estudio de antropología de los comportamientos humanos y de las personas que, por voluntad o a pesar de ellos, hacen cosas fuera de lo normal. Es una manera de decir también que contenemos muchas formas decomportarnos.

¿Cómo se involucró en este proyecto?

«Las grandes producciones van a sufrir más por la crisis»

Tuve la suerte de poder preparar el guión muy bien con Ventura. Estuvimos tres meses reuniéndonos y compartiendo la información que había sobre Rabadán. Los cuadros, los libros y las entrevistas que tuve con él me ayudaron a conformar un retrato, que, por otro lado, es una recreación libre. He intentado no imitar sus gestos ni sus tics, algo habitual cuando se interpreta a una persona viva. Creo que ha sido el trabajo más duro que he hecho.

¿Qué ha aprendido de la naturaleza humana con esta película?

Que existe la posibilidad de iniciar una vida nueva, de tener una segunda oportunidad, de poder expiar tus culpas. He descubierto que el máximo juez es uno mismo, que eres el verdadero torturador. Y eso ha sido lo más duro de la composición del personaje.

¿El filme justifica el comportamiento de Andrés?

Andrés Rabadán colaboró con el guión y está detrás del proyecto. Así que el punto de vista está claro. Pero hemos intentado retratar las diferentes caras de la historia. Siempre hay una postura ética. Y la crítica al sistema penitenciario y a la imposibilidad de reinsertarse está ahí.

¿Le preocupa que algunos de sus filmes no se estrenen?

Creo que, si las cosas tienen interés, acaban haciéndose un sitio. Pero no está en mis manos. Hay demasiadas películas que no encuentran lugar en las salas. Pero soy optimista y más después de haber visto en este festival cómo la gente se lanza a ver un cine complicado, que exige que el espectador se lo curre.

¿Y la crisis?

Las grandes producciones comerciales van a sufrir más porque la gente se las descarga de Internet. Creo que los espectadores irán a las salas a ver un cine diferente.