Jueves, 27 de Noviembre de 2008

Un ‘Black Friday’ deprimido por la recesión de EEUU

La caída del consumo empaña el gran día de las compras navideñas

ISABEL PIQUER ·27/11/2008 - 22:11h

Ofertas no faltan en los escaparates.

Están por todas partes. En las televisiones, en los diarios. Anuncios de ofertas, descuentos especiales y oportunidades únicas. Aterrados ante la perspectiva de una crisis sin precedentes, los comercios se han adelantado al Black Friday (el tradicional viernes de rebajas después del Día de Acción de Gracias que abre la temporada de compras de Navidad) para atraer a los consumidores.

Hoy es Black Friday y hoy también los más valientes se despiertan a horas obscenamente tempranas de la mañana para pillar los mejores precios. Los anuncios están por todas partes. El prestigisoso diario The Wall Street Journal tiene una sección llamada Holiday Deals en la que informa por ejemplo que Ralph Lauren abrirá sus puertas a medianoche para vender sus famosos polos un 20% más baratos o que H&M ofrecerá descuentos hasta las diez de la mañana.

El gasto de los consumidores bajó el 1% en octubre, la mayor cifra desde septiembre de 2001

Con la recesión llamando a la puerta, ¿qué pasará este año en las ventas? Pese a las ofertas, los pronósticos no son muy halagüeños. El gasto de los consumidores, que en Estados Unidos representa más de dos tercios de la actividad económica, bajó el 1% en octubre, la mayor cifra desde septiembre de 2001.

Entre la pérdida de empleos, la depreciación de sus inversiones y de sus propiedades inmobiliarias, la ejecución de hipotecas, la restricción del crédito y los colapsos de bancos, los ingresos disponibles de los consumidores han bajado el 9,2% entre julio y septiembre. Es la caída más grande desde 1947, cuando empezó a registrarse este dato.

“Estas van a ser unas fiestas muy malas, muchos comercios han florecido en los años anteriores y ahora están abocados a la quiebra”, dice Christian Menegatti, analista de RGEMonitor.com. “Uno no puede gastar lo que no tiene. Es imposible aumentar el consumo cuando no crecen los ingresos”.

Aún así, la reciente caída del precio del combustible, que ha reducido mucho la inflación, ha dejado algo de margen a los consumidores para gastar más. La reciente decisión de la Reserva Federal de inyectar 800.000 millones de dólares en el sistema para estimular el crédito a las familias llegará demasiado tarde para salvar estas fiestas, aunque todos esperan que sirva para mejorar el año nuevo.

En su última conferencia de prensa, el presidente electo, Barack Obama animó a los estadounidenses a consumir: “La gente está nerviosa sobre su futuro pero debe entender que la ayuda llegará pronto”.