Viernes, 28 de Noviembre de 2008

La morosidad llegará al 9% en esta crisis

Blesa pide reformar la ley estatal de cajas para favorecer las fusiones interregionales y la expansión internacional

VIRGINIA ZAFRA ·28/11/2008 - 01:57h

Cada día que pasa las previsiones son peores. La morosidad de bancos y cajas sube como la espuma y alcanzará tasas históricas durante esta crisis, por encima incluso del 9,15% de febrero de 1994, el pico de la anterior.

El presidente de la patronal de cajas (CECA), Juan Ramón Quintás, y el de bancos(AEB), Miguel Martín, coincidieron ayer en este funesto pronóstico, que supera con mucho las previsiones más duras realizadas hasta ahora, que no alcanzaban el 7%. Aun así, entendieron que es una cifra soportable porque las entidades son más fuertes que a principios de los noventa y entonces salieron adelante sin problemas.

En las mismas jornadas, organizadas por la APD y PwC, el subgobernador del Banco de España, José Viñals, se mostró preocupado por el incremento de los impagos, aunque admitió que no le sorprende, dada la mala coyuntura económica actual.

Sin dar previsiones concretas, advirtió de que la tasa general de morosidad convergerá con la de los países de nuestro entorno y, si se cumple lo ocurrido en otras épocas, la de promotoras y constructoras duplicará la media, mientras la de las hipotecas de los hogares será la más baja de todos los créditos. En la crisis anterior rozó el 4%.

El aumento de la morosidad y el freno del crédito causarán un descenso en los beneficios de las entidades

Junto al aumento de la morosidad, el Banco de España prevé un mayor freno del crédito, algo que considera razonable, pero que ayer pidió que  se haga de manera gradual, “evitando restricciones que estrangulen el crecimiento económico”.

Tanto el aumento de la morosidad como el freno del crédito causarán un descenso en los beneficios de las entidades el próximo año, lo que Viñals recomendó combatir con recortes de costes, que bien se pueden conseguir con fusiones entre entidades.

Precisamente, el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, reabrió ayer el debate sobre las fusiones interregionales de cajas. Reclamó una reforma de la Ley estatal de cajas (la LORCA) para que se faciliten estas uniones, que ahora la normativa permite, pero en la práctica son casi imposibles porque tienen que ser aprobadas por los gobiernos regionales, que habitualmente son reacios a perder el control de sus entidades.

La otra razón para cambiar la regulación es facilitar la expansión internacional del sector, que –según Blesa– ahora está constreñido y tiene dificultades para crecer aunque dos cajas están entre las quince mayores entidades del mundo por beneficios.

El secretario de Estado de Economía, David Vegara, replicó a Blesa que no tienen ninguna modificación sobre la mesa en este momento y que, si ha de hacerse, será con tranquilidad y por consenso.

Quejas de la banca española

Otra de las peticiones que recibió el Ejecutivo en las jornadas fue que presione a la Unión Europea para que las medidas de ayuda a las entidades de los diferentes países no dejen en desventaja a la banca española como ha ocurrido hasta ahora.

El consejero delegado de Banco Popular, Roberto Higuera, dijo que esas medidas, no van a abrir el grifo de la financiación y han provocado que las entidades españolas pasen de competir como líderes a hacerlo desde la mitad de la tabla.

El consejero delegado de Banco Santander, Alfredo Sáenz, criticó que los gobiernos estén inyectando capital a sus bancos en condiciones que no son de mercado y que discriminan a las buenas entidades. Quintás fue aún más duro y, en clara alusión a ING, mostró su “perplejidad” por que algunas entidades reciban ayudas estatales innecesarias para recapitalizarse y, además, se vanaglorien de ello.

 

Ruegos y preguntas al sector financiero 

  • Juan Ramón Quintás aboga por eliminar la obligación de dotar provisiones por un 25% de las deudas tras una suspensión de pagos porque puede ser contrario a una buena gestión, al animar a evitar estos procesos.
  • Roberto Higuera: Las medidas gubernamentales ayudan a sostener el sistema, pero no van a abrir el grifo de la financiación. Además, generan una “igualdad de mercado” que perjudica a los mejores bancos.
  • Miguel Martín: Cambiar las normas contables a mitad de partido no ayuda a mejorar la confianza y menos si beneficia a unas entidades frente a otras. Las medidas de inyección de capital no son transparentes.