Jueves, 27 de Noviembre de 2008

La obesidad y la falta de ejercicio abundan entre los asmáticos

Reuters ·27/11/2008 - 16:06h

Por Joene Hendry

Un nuevo estudio sugirió que menos de un cuarto de los adultos asmáticos cumplen las guías nacionales de ejercicio y que, en ese grupo, la obesidad desalentaría el ejercicio y agravaría los síntomas asmáticos.

Las personas asmáticas pueden quedar atrapadas en un círculo vicioso, señaló el equipo dirigido por la doctora Carol A. Mancuso, del Colegio de Medicina Weill Cornell y el Hospital para Cirugía Especial de Nueva York.

"La obesidad agrava el asma, lo que podría estar asociado a un bajo nivel de actividad física y, a la vez, predispone a la obesidad y exacerba la enfermedad", dijo Mancuso a Reuters Health.

Dado que la elevada prevalencia de obesidad entre los asmáticos transforma la relación entre la masa corporal y el ejercicio en algo especialmente importante, el equipo evaluó los hábitos de actividad física de 258 pacientes de unos 42 años.

Los participantes (con un 75 por ciento de mujeres) habían tenido asma leve a moderado durante unos 21 años y el 37 por ciento tenía la enfermedad bien controlada.

El 40 por ciento de los pacientes era obeso, el 29 por ciento tenía sobrepeso y el 31 por ciento, peso normal.

Los resultados, publicados en Annals of Allergy, Asthma and Immunology, revelan que sólo el 25 por ciento del grupo obeso hacía algo de ejercicio y que el 14 por ciento cumplía con las guías nacionales de hacer 20-30 minutos de ejercicio entre tres y cinco días por semana.

En cambio, el 46 y el 20 por ciento de los asmáticos con sobrepeso hacían algo de ejercicio y cumplía con las guías, respectivamente, mientras que eso ocurría en el 67 y el 33 por ciento de los asmáticos con peso normal.

Tras considerar la edad, el género, la educación y el estado asmático, el equipo halló que la obesidad estaba más fuertemente asociada con los hábitos físicos.

Pero no hallaron una relación entre el control o la gravedad a largo plazo de los síntomas asmáticos y los hábitos de ejercicio entre los participantes.

El equipo opina que períodos cortos de distintos tipos de ejercicio ayudarían a los asmáticos a cumplir con las guías vigentes sobre actividad física.

Mancuso recomienda también que los médicos y los pacientes "trabajen juntos para controlar la obesidad, elegir programas prudentes de ejercicio y usen los medicamentos adecuadamente para prevenir los síntomas inducidos por el ejercicio".

FUENTE: Annals of Allergy, Asthma and Immunology, noviembre del 2008