Jueves, 27 de Noviembre de 2008

Químico intestinal inspira nueva forma de combatir la obesidad

Reuters ·27/11/2008 - 13:04h

Por Will Dunham

Un grupo de científicos identificó una sustancia grasa generada en los intestinos que le indica al cerebro cuándo es momento de dejar de comer, un descubrimiento que podría inspirar nuevos enfoques para luchar contra la obesidad.

En un artículo publicado en la revista Cell, investigadores estadounidenses señalaron que experimentos con ratones y ratas mostraron que un químico derivado de la grasa producido naturalmente y llamado NAPE regula cuánto comen los animales.

Según el equipo de expertos, el químico está presente en los seres humanos y cumpliría la misma función.

Gerald Shulman, de la Yale University y el Instituto Médico Howard Hughes, y sus colegas dijeron que cuando los roedores eran alimentados con una comida grasa, su intestino delgado generaba una gran cantidad de NAPE y la colocaba en el torrente sanguíneo.

Luego, el químico se trasladaba al cerebro y desactivaba las señales de hambre, explicaron los autores.

Los niveles de NAPE aumentaban después de que los animales consumían alimentos grasos, pero no cuando comían sólo proteína o carbohidratos.

Los investigadores posteriormente sintetizaron el NAPE y lo inyectaron en el abdomen de los animales, cuyo apetito se redujo ampliamente.

Cuando el NAPE fue administrado en cantidades menores directamente al cerebro, tuvo el mismo efecto sobre el apetito que una dosis mayor inyectada en el torrente sanguíneo.

El NAPE se concentró en el hipotálamo, una estructura cerebral importante que regula el hambre, e impidió que las neuronas estimulen el apetito, dijeron los expertos.

Cuando los roedores recibieron NAPE adicional por cinco días, comieron menos y bajaron de peso, agregaron los autores.

Con el creciente aumento de la obesidad en muchas partes del mundo, debido a que las personas consumen más grasa y hacen menos ejercicio, los científicos están tratando de encontrar nuevas formas de combatir el problema.

Estos hallazgos podrían ayudar a guiar los esfuerzos para crear mejores medicamentos para suprimir el apetito y reducir la obesidad, dijeron los investigadores.

"Claramente lo que tenemos en mente es tratar de hallar nuevos enfoques que regulen la ingesta de alimentos. Y este sería un nuevo sendero que uno podría dirigir al tratamiento de la obesidad", manifestó Shulman en una entrevista telefónica.

"Ahora estamos realizando los estudios de alimentación con grasa en humanos para ver si obtenemos concentraciones similares de NAPE en el plasma (de la sangre) después de una comida grasa", añadió Shulman.

Los científicos están trabajando para comprender mejor cómo el organismo le indica al cerebro que controle el consumo de alimentos. Hormonas como la leptina, que ayudan a regular este sistema, han mostrado resultados desalentadores cuando se las examinó como tratamientos para adelgazar.

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