Miércoles, 26 de Noviembre de 2008

Asocian conductas riesgosas con consumo de metanfetamina

Reuters ·26/11/2008 - 15:44h

Por Anne Harding

Una revisión de la literatura publicada identificó algunos factores que colocan a los jóvenes en riesgo de consumir metanfetamina, entre los que se encuentran otro tipo de conductas peligrosas y los antecedentes familiares de consumo de droga, delitos y alcoholismo.

"Muchas de esas conductas son sinsentidos propios de la adolescencia, pero este estudio justifica por qué los adultos deberían preocuparse", dijo a Reuters Health el autor principal del estudio, el doctor Terry P. Klassen, de University of Alberta, en Edmonton, Canadá.

El equipo dirigido por Klassen halló también que los factores de riesgo del grupo de niños y adolescentes que definieron "de bajo riesgo" (no consumían drogas) eran distintos a los del grupo de alto riesgo (consumían otras drogas o estaban en centros de detención juveniles).

Para comprender mejor los factores de riesgo asociados con el consumo de metanfetamina en los jóvenes, el equipo revisó la literatura publicada y halló 12 estudios en los que se comparaba a menores de 18 años consumidores y no consumidores de metanfetamina.

Los resultados fueron publicados en la revista BMC Pediatrics.

En el grupo de jóvenes de bajo riesgo, los antecedentes familiares de consumo de droga y tener relaciones sexuales cuadruplicaba y triplicaba, respectivamente, la probabilidad de consumir metanfetamina. Beber alcohol y fumar cigarrillos también estaba asociado con el consumo de la droga.

Los jóvenes que inicialmente habían sido definidos de bajo riesgo, pero que luego admitían haber consumido heroína u otros opiáceos, eran casi 30 veces más propensos a consumir metanfetamina.

Los antecedentes familiares parecían ser el factor más importante en el grupo de alto riesgo.

Los jóvenes con antecedentes familiares de delitos eran dos veces más propensos a consumir metanfetamina, mientras que los antecedentes familiares de consumo de droga casi quintuplicaban la probabilidad de que los jóvenes consumieran metanfetamina, y los antecedentes familiares de alcoholismo la triplicaban.

Un estudio incluido en la revisión demostró que los niños con padres estrictos en su control eran menos propensos a consumir la droga.

En el grupo de bajo riesgo, tener ciertos trastornos psiquiátricos aumentaba la probabilidad de consumir metanfetamina, mientras que la cohorte de alto riesgo que había recibido tratamiento psiquiátrico era casi siete veces más propensa a consumirla.

Asimismo, mientras que en el grupo de bajo riesgo los varones eran más propensos que las mujeres a consumir metanfetamina, en la cohorte de alto riesgo ocurría lo opuesto.

La metanfetamina, que se fabrica con ingredientes como medicamentos para el resfrío y limpiadores de cañerías, tiene efectos similares a la cocaína y es altamente adictiva, precisó el equipo. El consumo a largo plazo daña el cerebro.

"Cuando atrapa a la persona, es imposible salir", dijo Klassen, al señalar que los padres deberían idealmente tratar de evitar que sus hijos alguna vez prueben la droga.

"No es que los jóvenes no experimentarán con cosas como el alcohol y el tabaquismo, sino que hay que estar atentos a que eso no los ponga en riesgo de tener otras conductas peligrosas", agregó el autor.

FUENTE: BMC Pediatrics, online 28 de octubre del 2008