Martes, 25 de Noviembre de 2008

Los pacientes con fibromialgia padecen anormalidades cerebrales

Reuters ·25/11/2008 - 18:17h

Un equipo de investigadores en Francia demostró que los pacientes con fibromialgia tienen flujo de sangre anormal en el cerebro, lo que estaría asociado con la causa subyacente de la enfermedad.

La fibromialgia es un trastorno crónico que genera hipersensibilidad y dolor muscular y que suele asociarse con la fatiga, los trastornos del sueño y los problemas de memoria.

"Hallamos diferencias cerebrales funcionales entre los pacientes con fibromialgia y personas sin la enfermedad", dijo a Reuters Health el autor principal del estudio, el doctor Eric Guedj.

"Esas anormalidades funcionales estaban asociadas con la gravedad de la enfermedad, pero no con la ansiedad o la depresión, en regiones del cerebro involucradas en el procesamiento del dolor", agregó el experto.

Para visualizar esas anormalidades, los autores usaron tomografía computarizada por emisión de fotón único (SPECT, por su sigla en inglés), un tipo especial de test tomográfico en el que se inyecta por vena una pequeña dosis de un compuesto radioactivo.

Esto permite que la SPECT obtenga una imagen detallada de las áreas en la que las células absorben el material radioactivo, lo que proporciona información sobre el flujo sanguíneo a los tejidos y el metabolismo corporal.

El equipo dirigido por Guedj, del Centro Hospitalario-Universitario de la Timone, en Marsella, estudió a 20 pacientes con fibromialgia y a 10 personas sanas. Los resultados fueron publicados en Journal of Nuclear Medicine.

El estudio "sugiere que la fibromialgia podría definirse como un trastorno funcional que abarca esas regiones", concluyó Guedj.

La causa subyacente de la fibromialgia se desconoce. La clasificación de la fibromialgia entre las enfermedades causadas por la depresión ya había sido cuestionada y aceptada.

Otras causas posibles son los trastornos del sueño, las infecciones, las anormalidades del sistema nervioso y los cambios en el metabolismo muscular.

FUENTE: Journal of Nuclear Medicine, noviembre del 2008