Miércoles, 26 de Noviembre de 2008

Sacyr necesita solución antes del día 21

SUSANA R. ARENES ·26/11/2008 - 23:26h

Luis del Rivero, presidente de Sacyr, necesita resolver el problema que está acarreando la abultada deuda de la constructora antes del próximo 21 de diciembre. Ese día, y no el 28, como por error se ha transmitido, se endurecerán las condiciones del crédito de 5.175 millones otorgado a Sacyr para comprar el 20% de Repsol, tal como acordó con la banca en 2006, confirmaron fuentes de la compañía.

Si la acción de la petrolera se mantiene en los 14 euros actuales o baja, Sacyr tendría que poner al menos 500 millones en garantías adicionales que le pedirían las entidades financieras porque el tope a partir del cual tiene que aportar más dinero o más acciones de filiales subiría de 21,84 euros por acción a 24. Sacyr tendría que cubrir esa brecha y, como el crédito está respaldado con los títulos de Repsol, si cae por debajo de 14 euros, también aumentarían las exigencias de los bancos, encabezados por Santander, Citi, Caja Madrid y Calyon. Esto pone a Sacyr contra las cuerdas.

Lukoil tiene que poner dinero

Cómo afronta la constructora el riesgo de ese futuro pago es un punto clave que también negocian la empresa, las cuatro entidades citadas y La Caixa, dispuesta a financiar y a vender una parte de su 12,6% en Repsol. Que Lukoil asuma los créditos por los 6.525 millones que pagó Sacyr hace dos años es una solución. Pero ahora la banca está pidiendo a la petrolera rusa que ponga en metálico en torno a 500 millones y, en ese caso, la compra podría estar hecha, según fuentes conocedoras de la operación.

La otra vía por la que está luchando Sacyr es vender ya su filial de autopistas Itínere al fondo de infraestructuras de Citi por 2.500 millones, lo que le daría unos 1.000 millones de plusvalías, que le permitirían aportar garantías en metálico. Por si no lo logra antes de ese día, la constructora negocia con la banca aportar acciones de Itínere para mantener el crédito, pese a que, según el contrato, la filial no cumple las condiciones por no tener el 5% de capital en bolsa. La venta de esta división, en la que interviene La Caixa a través de su filial de infraestructuras Abertis, sigue negociándose.