Miércoles, 26 de Noviembre de 2008

¿Prospectos o jeroglíficos?

Uno de cada tres pacientes no entiende la información de los medicamentos, según un estudio piloto

ANTONIO GONZÁLEZ ·26/11/2008 - 19:33h

JUPITER - Las personas mayores tienen especiales dificultades para leer los prospectos.

Los prospectos de los medicamentos disponibles en España están redactados en castellano, pero a un tercio de los pacientes, sobre todo los de mayor edad, les daría igual que estuvieran escritos en una lengua extraña porque entienden poco o nada de su contenido.

Ésta es una de las conclusiones de un estudio piloto realizado por un grupo de especialistas del Hospital Universitario San Juan de Alicante liderados por María Gracia Ruiz de Alda y Elena Calabuig, que analizaron la comprensión de los prospectos por parte de un grupo de 32 pacientes con una edad media de 59,7 años.

Según las conclusiones del trabajo, presentado el pasado fin de semana en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna, en A Coruña, el 60% de los pacientes lee los prospectos de los medicamentos, y el 40% decide tomar o no el producto dependiendo de lo que leen en el documento.

Además, aunque más de la mitad de los encuestados cree que la información es lo bastante clara, legible y comprensible para ellos, un representativo 30% considera lo contrario.

Temor a efectos secundarios

Por otro lado, el trabajo pone de relieve que los pacientes leen los folletos debido, sobre todo, al temor a las consecuencias de los efectos secundarios. “Lo leen porque tienen miedo, no para conocer las indicaciones”, señala María Gracia. Las otras dos principales motivaciones que llevan a un paciente a leer uno de estos folletos es el interés por conocer las características del fármaco y comprobar cuál es la posología adecuada para su administración.

Teniendo en cuenta los resultados del estudio, que sus autores tienen previsto ampliar en el futuro, María Gracia sostiene que los prospectos “podrían ser mucho más claros, porque utilizan muchas palabras técnicas que los pacientes no entienden. De hecho, hay expresiones que sólo comprendes si eres médico”, añade la especialista. Gracia apuesta por mejorar la comprensión y la claridad del lenguaje de los prospectos como vía para conseguir pacientes mejor tratados y que visiten menos los servicios sanitarios.

María Gracia reconoce que, a partir de ahora, hay que plantearse realizar otro estudio con una muestra más amplia que permita no sólo confirmar estos resultados, sino también profundizar en otras cuestiones.

En este sentido, la especialista señala que habrá que estudiar en qué medida la claridad del prospecto influye en el tiempo que el paciente sigue tomando el tratamiento, así como evaluar si sería necesario incluir en estos documentos cuánto tiempo hace falta tomar un determinado producto farmacéutico para que empiece a hacer efecto, “porque a veces el paciente siente impaciencia”. Tampoco hay que olvidar, añade, que la dificultad para comprender el texto depende también de la complejidad de la propia dolencia, así como del tipo de paciente al que va dirigido, que en casos como la demencia puede tener alteradas sus facultades de comprensión.

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