Miércoles, 26 de Noviembre de 2008

La memoria de Patricio Pron

El poder del nazismo "no es más que un reflejo de la condición humana más pueril"

A. JIMÉNEZ MORATO ·26/11/2008 - 08:00h

Reyes sedano - El escritor argentino en su salsa.

Patricio Pron (Rosario, Argentina, 1975) fue proclamado por unanimidad ganador del Premio Jaén de este año con El comienzo de la primavera (Mondadori). El jurado la definió como una novela "absolutamente excepcional". Ya está en las librerías. El libro revela la investigación que un joven argentino lleva a cabo en Alemania intentando dar con el filósofo Hollenbach, cuyos libros quiere traducir. La búsqueda se convierte en una apasionante indagación sobre los mecanismos que se utilizan para fijar y transmitir la Historia.

Tras residir durante siete años en Gotinga (en la Baja Sajonia), se preguntó por qué una nación tan preocupada por la culpa colectiva desdeñaba las responsabilidades individuales. "Era la forma que yo tenía de hablar de Argentina, de lo sucedido en cualquier sociedad que ha vivido momentos convulsos. Para quienes no hemos vivido los hechos trágicos de la historia reciente de mi país, investigar acerca de lo sucedido en la Alemania nazi era una forma de interrogarnos sobre lo que hicieron o dejaron de hacer ellos", cuenta el propio Pron para aclarar que esta novela está destinada a los que creen en la incesante búsqueda de la verdad. "No sólo en Alemania, sino también en Argentina. Y en España".

La novela está destinada a quienes creen en la incesante búsqueda de la verdad

Como duda de su memoria, Pron acostumbra a escribir resúmenes de los libros que lee y a tomar buena nota de las conferencias a las que asiste. En realidad, su visión de la Historia es igual de inestable y movediza. Así, aclara que "sólo narrando construyo una memoria anticipada de lo que me sucede, de lo que creo o imagino". Recuerda de su experiencia en Alemania que vivía el exceso de memoria de la sociedad como una amnesia absoluta: "Mis compañeros conocían los hechos históricos, pero ignoraban lo que hicieron sus abuelos", y esa memoria se debía restituir.

Filósofos a la carta

Uno de los más arduos esfuerzos de la novela es el sofisticado aparato construido entre las relaciones de la filosofía, la historiografía y la investigación narrativa. "Fue difícil lograr la construcción de la figura y la obra de un filósofo que pudiera ofrecer una teoría de la Historia que minimizara los hechos cometidos por los alemanes", explica. Pron añade que el nacionalsocialismo buscó una teoría filosófica que lo sustentara, y eso motivó una competición entre los miembros del mundo académico por convertirse en los filósofos oficiales del nazismo.

El autor argentino ofrece una visión contraria a la mitificación del régimen nazi. "La mediocridad de sus dirigentes fue aceptada masivamente por toda una nación", y rompe con ello otro episodio asimilado en el relato histórico. El poder del nazismo, cuenta, "no es más que un reflejo de la condición humana más pueril".