Martes, 25 de Noviembre de 2008

España entra en la carrera de la vacuna preventiva contra el VIH

En enero empezará el primer ensayo clínico en fase I de una inmunización antiVIH que se ha mostrado eficaz en simios.

AINHOA IRIBERRI ·25/11/2008 - 16:59h

España ha entrado por la puerta grande en la carrera por la búsqueda de una hipotética vacuna contra el VIH, quimera que los expertos llevan persiguiendo desde que, en 1981, el entonces desconocido virus de inmunodeficiencia humana (VIH) provocara las primeras muertes por esta enfermedad en humanos. Hoy ascienden a más de 25 millones.

El próximo mes de enero comenzará en dos hospitales españoles –el madrileño Gregorio Marañón (HGGM) y el Clínic de Barcelona– un ensayo clínico en fase I de una vacuna antiVIH desarrollada por el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC , según anunciaron el director del equipo que ha desarrollado la inmunización–Mariano Esteban, del CSIC– y los dos médicos que se encargarán de supervisar las primeras pruebas clínicas en humanos –los infectólogos Juan Carlos López Bernaldo de Quirós, del HGGM, y Felipe García, del Clínic–.

La vacuna ha funcionado con éxito en macacos, según se ha publicado en Journal of Virology. Llega por lo tanto el momento de comprobar si la inmunización lograda –basada en estimular el sistema inmunológico, la tendencia predominante en los últimos tiempos en vacunas antiVIH– es eficaz en humanos. “El inicio de este ensayo demuestra que España está poniendo toda la carne en el asador”, explica Esteban a Público. El investigador añade que “es importante ensayar varios modelos ya que hay que aprovechar que tenemos muy buenos clínicos y científicos”.

Para mantener a raya al virus del sida, la nueva vacuna  utiliza otra conocida inmunización, ya que el vector que introduce los antígenos del VIH en el organismo es el poxvirus MVA (acrónimo inglés de virus modificado de Ankara), una versión modificada del virus vacunal empleado como vacuna de la viruela.

Largo camino por delante

Una vez que se seleccionen los voluntarios –hasta el momento se han escogido 8 de 30, según señala a este diario López Bernaldo de Quirós– comenzará el ensayo en fase I que pretende demostrar la seguridad de la inmunización, basada en el subtipo B del VIH y que utiliza cuatro antígenos (sustancias que desencadenan la formación de anticuerpos en el organismo) de este.

Según este infectólogo, las primeras dosis se empezarán a administrar en enero de 2009 y se espera que, a finales de mayo de ese mismo año, se haya puesto la primera dosis –se administran un recuerdo al mes siguiente y otro a los cuatro meses– a todos los participantes.

Puesto que los pacientes tendrán un año de seguimiento, en el que se realizarán análisis para detectar la generación de defensas antiVIH, el ensayo clínico fase I concluiría como tarde en mayo de 2010. Si los resultados son positivos, comenzaría la fase II, en el que se demostraría la eficacia de la vacuna en contacto con el virus . “Tardaría años”, concluye Esteban.

Voluntarios para un ensayo clínico sin riesgos 

Para el ensayo en fase I que han autorizado las autoridades sanitarias, los investigadores están buscando a 30 voluntarios para el VIH, que participa en el trabajo y que necesita hasta esa fecha para suministrar el placebo.

No hay posibilidades de infectarse con el VIH por participar en el ensayoLas personas que participen en el ensayo clínico se comprometen a usar preservativo si mantienen relaciones sexuales esporádicas, por lo que no debería entrar en contacto con el virus. Lo que está completamente descartado es que se infecten por el patógeno al ponerse la inmunización, ya que en la vacuna no se utiliza el VIH completo, sino solo algunos antígenos. En concreto, se adhieren al vector los genes que codifican las cuatro proteínas del VIH que, en teoría y tal y como han hecho en animales, estimularán el sistema inmunológico. Los riesgos que entraña la participación en este ensayo clínico son comunes a todas las investigaciones de este tipo y son limitados, ya que en caso contrario la Agencia Española del Medicamento no autorizaría el trabajo.

No se sabrá si la vacuna protege en varios años. Cuando finalice el ensayo en fase I, los científicos no serán capaces de asegurar la eficacia de la vacuna contra el VIH. Como en todo ensayo clínico en fase I, sólo se pretende estudiar la seguridad del medicamento y si este produce efectos adversos.

No hay intereses comerciales. En este momento, no hay intereses económicos en esta vacuna, que está financiada, como el ensayo, por organismos públicos. Si se pasa a otras fases probablemente sea necesario contar con la industria .

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