Martes, 25 de Noviembre de 2008

Obama hará frente a la crisis con dinero público

El presidente electo de EEUU advierte que se trata de un trance "de proporciones históricas", por lo que "no hay un minuto que perder". Presenta al nuevo equipo económico de la Casa Blanca

ISABEL PIQUER ·25/11/2008 - 08:00h

john gress / reuters - Obama presenta a su equipo económico de la Casa Blanca. De izquierda a derecha, Tim Geithner, Christina Romer, Larry Summers y Melody Barnes.

Barack Obama quiso ayer apaciguar a Wall Street y a los millones de estadounidenses endeudados hasta las cejas, anunciando que al iniciar su mandato presentará un paquete de incentivos económicos, tan o más grande que el aprobado recientemente por el Congreso, destinado a evitar la recesión y crear dos millones y medio de empleos. El presidente electo usó palabras tranquilizadoras para luchar contra una "crisis de proporciones históricas": continuidad y premura.

"Vamos a empezar a trabajar hoy porque no tenemos ni un minuto que perder", dijo Obama en una conferencia de prensa celebrada en Chicago, donde presentó a la nueva cúpula de su equipo económico.

Tim Geithner, actual presidente de la Reserva Federal de Nueva York, será el próximo secretario del Tesoro, y Larry Summer, que ocupó ese puesto en el Gobierno de Bill Clinton, será el director del Consejo Económico Nacional. A ellos se sumarán dos reconocidas economistas, Christina Romer y Melody Barnes, como directoras de política económica.

Los nuevos responsables aportarán "buen criterio e ideas frescas", aseguró Obama, quien usó la rueda de prensa para anunciar que, tal y como lo ha venido haciendo George Bush, seguirá recurriendo a ingentes cantidades de dinero público para tratar de rescatar a la maltrecha economía estadounidense.

El presidente electo no quiso dar cifras, pero dijo que su nuevo plan "tendrá una magnitud suficiente como para reencauzar la economía". Este fin de semana, algunos responsables demócratas barajaron cifras parecidas o superiores a los 700.000 millones de dólares de ayuda aprobados hace dos meses (el llamado TARP, Troubled Assets Relief Program), y de los que se han gastado ya casi la mitad sin grandes resultados.

Admite que, "antes de que mejore, la economía sin duda irá a peor"

El plan podría ser aprobado poco después de que el nuevo Congreso, mayoritariamente demócrata, inicie sus sesiones el próximo 6 de enero.

Obama también dejó claro que no revisará lo ya aprobado por la actual Administración. Wall Street temía que los demócratas impusieran más condiciones a los términos actuales de la ayuda.

Mayor endeudamiento

Si bien repitió una de sus grandes promesas electorales, la de rebajar los impuestos al 95% de los hogares estadounidenses, Obama se mostró bastante más flexible en otro de los puntos de su programa: eliminar los recortes fiscales aprobados por Bush para los más adinerados. Estos, dijo, podrían "revisarse o no renovarse", es decir seguir vigentes hasta que expiren en diciembre de 2010.

El nuevo mandatario se mostró a favor de rescatar a la industria automovilística a condición de que los tres grandes presenten un plan de reestructuración. "No podemos mandarles sólo un cheque en blanco" dijo Obama. "Me sorprendió que no tuvieran una mejor propuesta" cuando acudieron a pedir dinero al Congreso la semana pasada.

El nuevo paquete de ayuda, que incluiría un plan de obras públicas para crear nuevos empleos y reparar la infraestructura del país, exigirá que EEUU se endeude aún más de lo que ya está y aplique serios recortes presupuestarios en otras partidas. "Tendremos que cambiar la forma de operar de Washington", anunció el presidente electo.

Obama repitió que los próximos meses "no serán fáciles". Aquí "no hay atajos, ni soluciones rápidas", advirtió. "Antes de que mejore, la economía sin duda irá a peor".