Martes, 25 de Noviembre de 2008

Linares saca oro del pozo de Juan Ramón

Su disco Raíces y Alas es una obra largamente trabajada, profunda y llamada a perdurar

PEDRO CALVO ·25/11/2008 - 08:00h

Ángel Navarrete - La cantautora Carmen Linares.

Juan Ramón Jiménez: "Cuando esté con las raíces llámame tú con tu voz / Me parecerá que entra temblando la luz del sol". Ese deseo se ha cumplido en la voz flamenca de Carmen Linares, Premio Nacional de Música 2001. Su disco Raíces y Alas, como sus anteriores La mujer en el cante (1996) o Un ramito de Locura (2002), es una obra largamente trabajada, profunda y llamada a perdurar.

Linares se ha hecho empresaria y ha producido su propio disco, que será distribuido por el Sello Autor, que alcanza su referencia número mil: "He puesto mi dinero y espero que salga bien. Trato de hacer discos que queden ahí, pero nunca he ganado dinero con ninguno. En éste, por primera vez, no hemos tenido restricciones económicas. Miro al cielo para no arruinarme".

El proyecto Raíces y Alas llegó, sencillamente, mientras Carmen tomaba café con su marido, el estudioso del flamenco Miguel Espín, y con el guitarrista y compositor Juan Carlos Romero, que también es muy aficionado a la poesía. "Miguel propuso hacer algo con Juan Ramón explica Carmen, porque todavía no se le había hecho una obra en el flamenco. Lo pensamos y nos pusimos a ello. Después de estudiar muchos poemas, Juan Carlos se decidió a hacer la música yendo hacia Juan Ramón, poniéndonos al servicio de su poesía".

Las imágenes poéticas y los hondos sentimientos de Juan Ramón Jiménez se avienen bien con la pulsión flamenca. "No era posible matiza la cantaora encajar siempre su métrica con los estilos flamencos. Hemos tenido que ser muy libres. Y afortunadamente, porque yo quería hacer algo rotundamente flamenco, apareció esa letra que encajaba de maravilla con el cante por tonás". Se trataba de "clavo débil, clavo fuerte/ Alma mía ¡qué más da!/ Fuera cual fuera la suerte/ el cuadro se caerá".

Una vida, una lección

"Ahora continúa conozco mucho mejor a Juan Ramón. Sabía que era un gran poeta, pero ahora le veo como un pozo inmenso del que ha bebido mucha gente. Toda su poesía es una lección de sabiduría y honestidad. Fue una persona muy auténtica. A su manera, la poesía de Juan Ramón trata los grandes temas del cante andaluz: el amor, la muerte, la tragedia, la tristeza No habla de las fatigas del hambre, pero el aroma de su voz es Andalucía por los cuatro costados".