Lunes, 24 de Noviembre de 2008

Juan Goytisolo, Premio Nacional de las Letras

El controvertido escritor, afincado en Marrakech, ha sido galardonado por el Ministerio de Cultura, que reconoce así toda su obra

PEIO H. RIAÑO ·24/11/2008 - 16:41h

EFE - Imagen de archivo fechada el 01/09/08 del escritor Juan Goytisolo, durante la presentación en Madrid de su novela 'El exiliado de aquí y allá'.

En los ochenta apareció una reseña en una importante publicación en la que se hablaba del buen (Luis) y del malo (Juan) Goytisolo. Uno era ejemplo de la prosa cuidada, depurada y refinada; el otro, de todo lo contrario. Uno pasaría, el otro se olvidaría.

Décadas más tarde, la guerra entre hermanos no pasó de aquel artículo y hoy celebramos el Premio Nacional de las Letras concedido a Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) por su trayectoria y porque es el talante inconformista referente de uno de los grupos jóvenes del panorama literario actual.

Por resumir, la figura en pocas líneas, todo un exiliado del canon, un incómodo de las tradiciones y un incomprendido entre sus coetáneos. "No es extraño que sea recuperado por los nuevos escritores, porque una forma de matar a los padres es encumbrar a los abuelos". Más claro, imposible. El escritor Robert Juan-Cantavella (Almassora, 1976) confirma la recuperación por parte de dos generaciones posteriores de uno de los escritores más prolíficos de la literatura española.

Literatura caníbal

"De Goytisolo me interesa hasta su novela social", asegura Isaac Rosa (Sevilla, 1974), que cuenta cómo sus ensayos le pusieron sobre la pista de muchos escritores que estaban al margen de la literatura oficial.

El autor de El país del miedo (Seix Barral) destaca su relectura de los clásicos españoles. El autor de La brújula, Jorge Carrión (Tarragona, 1976), ha escrito su tesis doctoral sobre Juan Goytisolo y destaca que su obra desde los noventa está en la onda de lo que se está haciendo hoy.

De hecho, es el único de los escritores de aquella generación que se interesa y se pone en contacto con los autores nacidos en los setenta, con los escritores que están renovando las fórmulas. "Me gustaría destacar cómo los nietos han influido en él. Por ejemplo, en su última novela, El exiliado de aquí y de allá (Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores), no habría sido posible si Goytisolo no hubiese leído Mutantes (Berenice)", añade Carrión.

La mayoría de los nuevos autores coinciden en el mismo lugar: La saga de los Marx, un libro que engendra futuro y abre vías, paradigma del conflicto permanente de Goytisolo con la forma a la hora de contar. Alguien que demuestra que esto de la literatura es un invento sin terminar. Precisamente, Juan Francisco Ferré (Málaga, 1962) recuerda cómo el propio Picasso hizo lo mismo al dar a luz a los expresionistas abstractos, "y luego se los comió". "Esas relaciones de familia son bonitas, son así, es habitual que se roben los unos a los otros", explica Ferré sobre su trato con los más jóvenes.

Goytisolo se mueve entre varias pieles que recoge en España, Francia y Marruecos, como Bolaño lo hizo entre Chile, México y España o Sebald entre Alemania y el Reino Unido. "La cultura literaria española lo niega y ahora le premian. No estoy contento con el premio, pero seguro que a él le viene bien. Este tipo de premios sirven para asimilar al enemigo", cuenta ácido Robert Juan-Cantavella, aunque siempre se le ha resistido el Cervantes. Cantavella reconoce que su primera novela, Otro (Laia Libros), estaba muy inspirada en él, "en algún capítulo casi rozo la copia". Desde lo incómodo, Goytisolo sigue levantando ampollas con sus artículos, ensayos y novelas, aunque anuncie que la nueva será la última. Con este premio, la dinamita se hace canónica.