Lunes, 24 de Noviembre de 2008

PSOE e IU señalan a la derecha mediática

Reconocen que el mensaje prende más en la izquierda

L. C. ·24/11/2008 - 08:00h

L. C. - Recortes de prensa de los últimos días.

"Cuando en el siglo V antes de Cristo Pericles propuso dotar con un sueldo el ejercicio de política, el partido oligárquico, conservador, se opuso tachándolo de disparate, de corrupción". Ante la sorpresa de quien le escucha, el diputado socialista José Andrés Torres Mora, continúa: "Dicha asignación permitió a las clases bajas, entrar en política. Desde ese día, los ricos empezaron a perder votaciones. Nada ha cambiado. Los ataques a la clase política siguen viniendo desde los sectores más conservadores de la sociedad y sus medios".

"No se meta en política"

No es el único que destaca dicha relación. De una u otra forma, la misma idea se repite en varios grupos parlamentarios. Emilio Olabarria, del PNV, atribuye a "los medios ultraconservadores que auspicia la derecha" un discurso constante contra el sistema democrático. Durante 40 años, la dictadura se empeñó en descalificar a la clase política. En una ocasión, el Generalísimo cortó de forma demoledora a uno de sus ministros: "Haga como yo. No se meta en política".

Fermín Bouza, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense, amplía el espectro. Aunque la derecha mediática "tiene una tradición de desprecio a la política" esta enlaza también con ciertos "movimientos anarquistas y libertarios" de la extrema izquierda. Para Ramón Jáuregui, además, ese tipo de mensajes prende mejor entre los votantes de la izquierda, mucho más "críticos" con sus representantes.

El politólogo, Rubén Sánchez, coincide: "Cada medio tiene sus propios intereses. Un extremo ideológico no es más proclive a esa critica destructiva que el otro", certifica.

El portavoz parlamentarios de IU, Gaspar Llamazares, introduce el factor económico. Según su razonamiento, el mayor poder adquisitivo de las clases conservadoras convierte a la política en algo innecesario para ellas y eso se refleja en sus medios.

Sólo cuando las vacas adelgazan se vuelve a recurrir a la política. "Durante años, los políticos no debíamos entrar en la economía. Ahora parece que somos los culpables de la crisis", se queja el portavoz de Izquierda Unida.

Otro sector de la Cámara, sin embargo, tacha de tópica la reflexión. "Lo que ocurre es que se simplifica el mensaje de forma generalizada, a uno y otro lado", explica Jordi Jané. En opinión de Rosa Díez "en lugar de buscar culpables, debemos asumir las responsabilidades. No se puede matar al mensajero", replica Rosa Díez.

También el sociólogo Julián Santamaría cree que la mala opinión es generalizada. "Es un tema que vende. Los ataques a una clase tan desprestigiada encuentran en la sociedad un caldo de cultivo favorable". Algo parecido ocurrió en los noventa. La legitimidad de la Transición quedó enterrada por la corrupción y la "oposición brutal" contra Gonzaléz, dice Jáuregui "Fueron años muy duros", reconoce Ridao. La factura aún se paga.