Lunes, 24 de Noviembre de 2008

El año de los domingos

Los ocho jugadores en el Top 50 de la ATP y Granollers han conquistado 16 títulos

MIGUEL ALBA ·24/11/2008 - 08:00h


Nadal celebra su primer Wimbledon. 

Su humildad se mantiene espontánea después de un año en el que se le hubiera perdonado algún gesto vanidoso. "No es el momento de hablar de mis triunfos".

La petición de Rafa Nadal en La 1 no rezumó ayer el mínimo timbre de acritud. Él mejor que nadie sabe que un tenista es su iconografía. Una camiseta sudada, una raqueta destensada y un grupo de músculos sintiendo los pinchazos de la fatiga.

En tejanos y con jersey marrón, Nadal no quiso apoderarse de un domingo que le pertenece por su pasado, como Almagro y Tommy Robredo, pero del que se ayer se sintió ajeno desdeel presente.

Su actitud no es una pose. Ni mucho menos. Es una filosofía de vida que ha aprendido al lado de un lector incansable de novelas históricas, su tío Toni, que le ha convertido en el número 1 del mundo desde el pasado 18 de agosto. Aquel lunes, Rafa cruzó el mundo, desde Pekín hasta Nueva York, para celebrar con su amigo Tomeu Salvá su oro olímpico en una cena íntima en la Gran Manzana.

Fue la resaca de su tercer gran domingo del año. Un triunfo, el de los Juegos Olímpicos, que Rafa no paró de igualar a cualquier otra victoria en un Grand Slam pero con un matiz único: la universalidad frente al individualismo egoísta del circuito ATP. "Siempre siento que juego por España, pero esta medalla no lo hubiera podido conseguir sin la ayuda de todos los atletas españoles que me han apoyado continuamente en la Villa Olímpica", aseguró Rafa, después de que Juan Antonio Samaranch le diera un cachete de abuelo al colocarle el oro.

Las chicas tuvieron su momento con la plata de Vivi y Anabel en Pekín

La plata del buen rollo

Ese mismo día, Vivi Ruano, una jugadora con un currículum tan impresionante como infravalorado, y Anabel Medina premiaron con una plata su particular autogestión como pareja. "Cuando empezamos a jugar juntas, Vivi me dijo que quería seguir con la misma filosofía que tuvo muchos años con Paola (Suárez). Que nos teníamos que divertir y reirnos sobre la pista para descargar tensión", explicaba Anabel.

Ellas dos, junto a Carla Suárez y Nuria Llagostera, se atrevieron a llegar a la final de la versión femenina de la Copa Davis. Sin embargo, Rusia, sin Sharapova, apenas convirtió ese domingo en un día de campo para Pedro Muñoz, un presidente que buscó, sin éxito, apoyos para seguir en un puesto en el que el conflicto de los SMS le inhabilita para el futuro.

El liderazgo de Rafa

Rusia impidió el triunfo de las de Margets en la Copa Federación

El enfrentamiento apareció después de una promesa del presidente realizada otro domingo, el que España venció a Alemania, en la segunda ronda de la Davis, en Bremen.

El incumplimiento de Muñoz reafirmó la unidad del grupo ante el presidente, la alianza de Emilio con sus jugadores y el liderazgo de Rafa, como ya ha demostrado en la ATP con sus reiteradas quejas ante un calendario saturado. Su cuarto triunfo en Roland Garros, una dinámica repetida en el primer domingo de junio de los últimos cuatro años, se convirtió en el preámbulo de uno de esos muros que el tenis español llevaba años necesitando derribar. "Porque yo gané hace muchos años y estoy harto de ver el triunfo en blanco y negro", bromea Santana.

Aquel domingo en Londres, Rafa introdujo a Federer en un debate interno que el suizo aún no ha sido capaz de resolver. El mensaje para el resto fue tan reiterativo como contundente. "Rafa gana por tierra, por mar y por aire", bromeaban en su entorno tras Wimbledon. Aquel día, el tenis español presentaba a ocho tenistas en el Top 50 de la ATP.

Aunque en otros momentos la cifra ha sido mayor, nunca como este año los perfiles han sido tan hetereogéneos. Porque la solvencia de Rafa es diferente de la constancia de Ferrer, de la volea de Verdasco, de la derecha de Almagro, del revés de Robredo, del servicio de Feliciano, de la magia de Moyá o del sacrificio de Montañés. Sus 16 títulos (Granollers suma uno) convierten a 2008 en el año de los domingos.