Lunes, 24 de Noviembre de 2008

La Ensaladera y las madres

PABLO MARTÍNEZ ·24/11/2008 - 08:00h

Xalok -

El trofeo es una hermosa ensaladera de plata con mucha tradición. Aunque en mi humilde opinión eso no justifica que a nadie lo llamen hijo de puta. Sé que habrá mucha gente que no estará de acuerdo. Muchos de ellos, además, se han gastado bastante dinero este fin de semana para poder hacerlo en directo, en tiempo real. Entre medias de uno de los sets, la reportera de la tele entrevistaba a la madre del héroe Verdasco, y le hacía la pregunta del millón: "Señora, qué tal se lleva eso de que insulten a su hijo". "Pues mal, hija, muy mal, qué quieres que te diga". Pero es lógico, dije yo, porque esa gente sabe que al insultar a los jugadores el partido mejorará... ¿Pero qué dices, si justo ha sido lo contrario? Ah, pues entonces es muy raro. O sea que a uno le gusta mucho un deporte, supongamos el tenis; tiene la suerte de que se disputa una gran competición en su país pongamos que Argentina con grandes jugadores, y lo que a uno le interesa es comprarse la entrada para llamar hijo de puta al contrario y generar una tensión tan negativa en el ambiente que el choque se lo acabe llevando el menos malo, o el más machote.

Cuando el propio Acasuso escuchó silbidos de su afición en el primer set, la posibilidad de ver un gran partido entre el número 15 del mundo y el 41, dio paso a la realidad de dos deportistas con una raqueta entre los dientes. Pero ya saben que esto no es tenis, es la Copa Davis. Dobles faltas, errores no forzados, insultos, capitanes rogando calma, compañeros de equipo arengando a las masas (o eludiendo ruedas de prensa tras perder un partido) La Copa Davis, ese ambiente creciente con la cortesía menguante. Y el que quiera pagar por el verdadero tenis de Verdasco y Acasuso, ya tiene las pistas auxiliares de un torneo ATP de temporada. Allí, además, con la grada semivacía, lo mismo le apetece felicitar a sus madres por el espectáculo.