Lunes, 24 de Noviembre de 2008

Los narcos matan en Honduras a dos líderes políticos

Los fallecidos Hernández Bonilla y Collier pertenecían al Partido Liberal

·24/11/2008 - 08:00h

El vicepresidente del Congreso de Honduras, Mario Fernando Hernández Bonilla, y el candidato a diputado Carlos Collier fueron asesinados ayer por un grupo de sicarios con pasamontañas en San Pedro Sula, al norte del país.

Los asaltantes embistieron con un automóvil el vehículo en el que iban los dos políticos del Partido Liberal, junto a una tercera persona no identificada hasta el momento. Posteriormente, bajaron del coche y dispararon indiscriminadamente contra ellos con armas de gran calibre antes de escapar.

Amenazas de muerte

Hernández Bonilla formaba parte de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico del Parlamento hondureño. Hace tan sólo seis meses, el diputado denunció en una sesión parlamentaria que habían colocado una cabeza de perro frente a su residencia, un acto anónimo que interpretó como una amenaza de muerte.

El asesinato recuerda la forma de actuar de los narcotraficantes. Los países centroamericanos, y en especial Honduras, son víctimas de una pinza entre los capos de la droga de Colombia y México. Estos han reclutado a varias maras (bandas delictivas) para formar parte de los grupos de sicarios que actúan en la región.

Aunque la Policía ha declarado que es demasiado pronto para tener pistas sobre los responsables del doble asesinato, en el pequeño país centroamericano están convencidos de que se trata de un atentado realizado por el crimen organizado, vinculado al tráfico de drogas.

Aún más si tomamos en consideración que estos crímenes se registran a ocho días de las elecciones primarias que se celebrarán en Honduras para escoger a candidatos a presidente, vicepresidente, alcaldesy diputados.

Como ya es habitual en México y Colombia, los cárteles del narcotráfico intentan influir en la selección de los candidatos políticos para tener capacidad de decisión en la política nacional. Si la tendencia se mantiene, podríamos estar frente a la mexicanización de Honduras.