Jueves, 20 de Noviembre de 2008

El CNI alerta sobre la venta de Repsol

Los servicios secretos creen que Rusia aislaría energéticamente el sur de Europa. Lukoil vendería las reservas de la española

F. SÁIZ / AGENCIAS ·20/11/2008 - 23:32h

EFE - - El ministro de Industria, Turismo y Comercio español, Miguel Sebastián (i), el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero (c), y el presidente chino, Hu Jintao.

La operación de compra de un 30% de Repsol por parte de la rusa Lukoil ha hecho saltar las alarmas en los servicios secretos españoles. Un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), consignado con la clave c/12861/07/10/2008, advierte sobre el riesgo geoestratégico que comporta una operación de estas características.

Según la tesis que maneja el CNI, la entrada de Lukoil en el mercado español daría poder a Rusia para aislar energéticamente el sur de Europa, que es la única área importante del continente que queda ahora fuera de su alcance. Con la entrada en Repsol, Lukoil no sólo controlaría el mercado español, sino que tendría influencia en el Magreb, otra zona clave en el mapa energético mundial y donde la petrolera española cuenta con importantes intereses.

Zapatero da una de cal y otra de arena al enjuiciar la operación

El informe del CNI está fechado el pasado 10 de octubre y cobra ahora plena actualidad. ¿Por qué los servicios de inteligencia elaboraron un informe sobre Lukoil en aquel momento? La explicación es que ya entonces se conocía la decisión de Sacyr de desprenderse de su paquete accionarial en Repsol y empezaban a florecer las especulaciones sobre el posible comprador, entre las que aparecía el nombre de la petrolera rusa.

Los temores del CNI se extienden a una posible política de desguace de Repsol. En particular, su análisis apunta que Lukoil no tiene interés en las reservas energéticas de la compañía española (sus yacimientos son mucho más ricos) y que podría desprenderse de ellas, conservando sólo sus instalaciones de refino y su red de estaciones de servicio. Esta posibilidad es interpretada en clave negativa por los servicios de inteligencia, que consideran que Repsol es la única empresa española capaz de aportar recursos energéticos a España.

"Dos empresas privadas"

Pese a ello, el presidente del Gobierno fue ayer ambiguo al referirse a la operación. José Luis Rodríguez Zapatero quiso resaltar la diferencia que existe entre que sea Lukoil, una empresa privada, o Gazprom, otra pública, las que quieran hacerse con participación de Repsol, informa Ana Pardo de Vera. "Hablamos de dos empresas privadas", por tanto, de una operación que se juega "en el ámbito del mercado", aclaró, si bien quiso resaltar que el accionista mayoritario de Lukoil es una compañía de EEUU (Conoco Phillips) y "tiene un 20% de las acciones".

Tras las matizaciones, sin embargo, el jefe del Ejecutivo aseguró entender que "es bueno que Repsol tenga bandera española" y que, por tanto, se ocupará de velar por que se mantengan los actuales "intereses estratégicos de España y de una compañía como Repsol YPF". Aun así, Zapatero no cerró ninguna puerta a la operación al argumentar que el Gobierno debe ser respetuoso con los intereses de la petrolera y sus posibles negociaciones para la incoporación de otros socios.

Sebastián dice que hará lo posible para que Repsol siga siendo española

Mucho más contundente, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, destacó el carácter estratégico de Repsol, "tanto directa como indirectamente, por su importante participación en Gas Natural", de la que controla el 30,8%. La gasista prevé fusionarse con Unión Fenosa para crear el tercer grupo energético español.

Sebastián dijo que el Gobierno tiene "un gran respeto por el mercado y los accionistas" aunque debe "defender los intereses de España" y tratará de conseguir que Repsol siga siendo "española". ¿Qué hará el Gobierno para ello? "Todo lo posible, lo que esté en su mano, para que siga siendo una empresa española". "Y lo va a seguir siendo", señaló Sebastián, que abogó por "defender los intereses de España". "Pedimos que los accionistas nos respeten a nosotros".

El PP ve pasividad de Moncloa frente a las "injerencias" rusas

En Industria se cree que la llave para una eventual oposición a Lukoil la tiene la Comisión Europea, que podría argumentar que el Kremlin tiene influencia significativa en la petrolera rusa, por lo que no habría reciprocidad respecto a Repsol, como señaló el comisario europeo Joaquín Almunia.

Sebastián se alineó con unas recientes declaraciones del presidente de Repsol, Antoni Brufau. "Suscribo sus palabras: queremos que Repsol siga siendo independiente y española porque es una empresa estratégica, importante para nuestro suministro de gasolina y de gas", dijo.

El PP mostró su preocupación por la operación. Su portavoz económico, Cristóbal Montoro, dejó claro que se opone a que empresas de países ajenos a la UE se establezcan en sectores estratégicos, como la energía, y más cuando son monopolios en sus países de origen.

"Estamos realmente asombrados de la pasividad de un Gobierno que contempla este tipo de injerencias no ya con pasividad, sino a veces con una complacencia que es muy peligrosa", dijo. ERC e IU también rechazaron una operación ante la que CiU y PNV ven difícil oponerse.

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