Viernes, 21 de Noviembre de 2008

Por encima de los muertos

Las autoridades israelíes autorizan la construcción de un museo sobre un cementerio musulmán 

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·21/11/2008 - 08:40h

HAZEM BADER / AFP - Dos soldados israelíes montan guardia en el cementerio musulmán de Hebrón profanado ayer por un grupo de colonos.

Muchos creen que dedicar un museo a la tolerancia en una ciudad que quizás es la más exaltada y sectaria del mundo es la idea más peregrina que pueda ocurrírsele a nadie.

Sin embargo, las autoridades israelíes se han empeñado en ello y además quieren construirlo sobre el cementerio musulmán más antiguo y noble de Jerusalén, donde están enterrados varios compañeros de Mahoma.

El Tribunal Supremo ya ha dado el visto bueno a las obras desoyendo las protestas de la comunidad musulmana, que durante los pasados cuatro años ha tratado por todos los medios de evitarlo. El mufti de Jerusalén, el jeque Muhammad Husein, ha calificado la decisión del Supremo de "acto de agresión" y en términos semejantes se han expresado otros líderes de la comunidad.

El cementerio de Mamam Allah (Mamila en hebreo) fue el mayor camposanto de Jerusalén hasta que Israel tomó el sector occidental de Jerusalén en 1948. Desde ese año las autoridades israelíes no han permitido que ningún musulmán sea enterrado allí, pero todavía contiene numerosas tumbas.

El Tribunal Supremo israelí ha dado el visto bueno a las obras

 

En 1967, los musulmanes pidieron permiso para limpiar el cementerio y arreglarlo, pero Israel también les negó la autorización, según ha reconocido Meron Benvenisti, un ex teniente de alcalde judío de la ciudad santa.

En 1992, las autoridades israelíes transfirieron el cementerio al Ayuntamiento de Jerusalén. El consistorio destruyó una parte del camposanto para construir el Parque de la Independencia y un aparcamiento, y posteriormente cedió otra parte al Centro Wiesenthal para levantar el Museo de la Tolerancia con un presupuesto de 250 millones de dólares.

A principios de noviembre, millares de musulmanes y cristianos participaron en una manifestación que se inició en el Consulado de Estados Unidos y terminó en el cementerio. No obstante la decisión del Tribunal Supremo es firme y no cabe apelación. Los magistrados consideran que no existe ningún problema que impida que las obras sigan adelante.

El expolio de los lugares sagrados musulmanes ha sido sistemático

"No vamos a perdonar la profanación de las tumbas de nuestras madres, nuestros padres y nuestros abuelos. No vamos a tolerar la construcción del Museo de la Tolerancia en este lugar sagrado", ha dicho el mufti Husein.

La decisión del Supremo israelí se enmarca dentro de un esquema de continuas profanaciones de los lugares islámicos. En contraste con el tratamiento que ha recibido el cementerio de Mamila está el que ha recibido el cementerio judío del Monte de los Olivos, que Israel capturó en la guerra de 1967 y que ha sido declarado "patrimonio cultural".

Volados con dinamita

El expolio de los lugares sagrados musulmanes ha sido sistemático desde el establecimiento de Israel en 1948. Centenares de mezquitas y cementerios han sido profanados y hasta volados con dinamita para que no quedara ningún rastro de ellos.

Todos esos lugares fueron confiscados por Israel y en muchos casos se dedicaron al "bien público", entendiéndose por ello que fueron puestos al servicio de los intereses de los judíos en general.

La mezquita de Ain Hawd se tornó en un exótico restaurante de lujo

Así, algunas mezquitas y cementerios fueron convertidos en garajes, aparcamientos, restaurantes, discotecas o bares. El extenso cementerio Abdul Nabi, en lo que hoy es Tel Aviv, se borró de la noche a la mañana en los años sesenta para construir un hotel y varias urbanizaciones.

La hermosa mezquita de Ain Hawd se tornó en un exótico restaurante de lujo. El mismo idílico pueblo de Ain Hawd, al sur de Haifa, primero se vació completamente de su población palestina y luego sus casas se entregaron a artistas judíos. Otro tanto ocurrió con los bellos cascos antiguos de Safed y Yafa.

La histórica mezquita de Hittin, construida por Saladino hace 900 años, ha sido cercada y se está desmoronando sin que Israel permita que se realice ninguna obra de mantenimiento.

El año pasado, los palestinos que todavía viven en Yafa pidieron a los tribunales que los lugares que pertenecen a la comunidad palestina sean puestos bajo su autoridad.

Sin embargo, el Gobierno israelí se negó a hacer públicas las propiedades musulmanas en la zona, alegando que "la información solicitada dañaría gravemente las relaciones externas de Israel", lo que se interpreta como que la comunidad internacional no aceptaría el uso que Israel está haciendo de las propiedades árabes.