Jueves, 20 de Noviembre de 2008

España probará una vacuna experimental contra la cocaína en 2009

La terapia estará indicada sólo para individuos adictos a la droga que desean dejarla

ANTONIO GONZÁLEZ ·20/11/2008 - 12:44h

JUPITER - Más de 7,5 millones de europeos de entre 15 y 34 años han tomado cocaína alguna vez.

Una decena de hospitales españoles participarán en el primer semestre de 2009 en un ensayo clínico europeo para demostrar en personas la seguridad y efectividad de una vacuna contra la adicción a la cocaína. Según explicó hoy la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas , Carmen Moya, el ensayo tendrá una duración de un año y en el mismo participarán 170 pacientes, todos ellos adictos de la cocaína que hayan expresado su deseo de abandonar esta droga. Se trata de una vacuna terapéutica, lo que significa que sólo estará indicada, en el caso de ser aprobada por la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) , para las personas consumidoras con un problema de adicción, y en ningún caso tendrá finalidad preventiva entre la población general.

A juicio de Carmen Moya, si este ensayo da sus frutos, se podrán resolver muchos de los fracasos que actualmente registran los abordajes tradicionales de la adicción a esta droga, relacionada con 800 fallecimientos al año en España.

En este sentido, el especialista Carlos Álvarez Vara, de la Comisión Clínica del Plan Nacional sobre Drogas, explicó que este fármaco experimental supone “una luz en el túnel del fracaso de la farmacología” relacionada con esta sustancia, donde los avances en el conocimiento sobre su forma de actuación en el organismo y sus efectos no han ido acompañados por el desarrollo de medicamentos eficaces.

De hecho, según el informe sobre cocaína de la Comisión Clínica del Plan Nacional sobre Drogas, en cuyo acto de presentación se realizó el anuncio de la vacuna, a día de hoy “no se dispone de ningún fármaco capaz de bloquear los efectos de la cocaína en el organismo ni de facilitar la abstinencia”, por lo que el abordaje de la adicción se realiza de forma mixta, con tratamientos sintomáticos y terapia psicosocial.

Sin embargo, si la vacuna, desarrollada por los laboratorios Celtic Pharma bajo la denominación TA-CD, supera con éxito los ensayos clínicos, “las cosas pueden cambiar, sobre todo para el adicto más problemático”, señala Álvarez Vara, que cree que "no hay razón para que no funcione”. De hecho, esta vacuna experimental ya se ha probado en Estados Unidos en un pequeño grupo de 18 pacientes, a los que administró durante 14 semanas. Tres cuartas partes de los adictos que fueron vacunados pudieron dejar de consumir sin experimentar efectos secundarios indeseados. Además, después de seis meses, tanto los consumidores que recayeron como los que no volvieron a consumir cocaína durante ese periodo señalaron que las sensaciones de euforia al volver a consumir no eran tan fuertes como antes de la vacunación.

Los comecocos de la coca

La principal dificultad que tiene el diseño de una vacuna contra la adicción a la cocaína es el bajo peso molecular de esta droga, que impide al organismo crear anticuerpos para combatirla una vez penetra en el organismo. Por ello, según explicó Álvarez Vara, la vacuna asocia una molécula de cocaína con una proteína, lo que permite a la combinación entre ambos elementos alcanzar el peso molecular.

Al inyectarse, el organismo genera anticuerpos que funcionan “como comecocos anticocaína”. Cuando el individuo vacunado esnifa cocaína, los anticuerpos impiden a la cocaína superar la barrera hematoencefálica y llegar al cerebro. Dicho de otra forma,  “en el camino desde el pulmón hasta el cerebro, los comecocos se comen la cocaína, que no produce el placer esperado”. Después, se elimina por la orina.

Un 4% de adictos

Por otro lado, el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, presentó los principales resultados del informe de la Comisión Clínica sobre cocaína. El trabajo reúne “la mejor evidencia clínica disponible” sobre esta adicción y revela datos tan esclarecedores como que el 4% de los consumidores se convierte en adicto a los 12 meses de empezar a ‘meterse rayas’; que durante el consumo de la sustancia el riesgo de infarto es 24 veces mayor o que el 50% de los consumidores que han desarrollado dependencia puede sufrir paranoia inducida por la cocaína al cabo de tres años de tomarla regularmente.

“No es una droga inocua; produce graves daños para la salud”, indicó Martínez Olmos, que aseguró que “al final la cocaína termina controlando la vida de las personas y poniendo en grave riesgo la salud”.

Además, la cocaína se ha detectado en el 69% de los fallecidos por drogas y es la causa de más de 6.000 ingresos hospitalarios al año.

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