Miércoles, 19 de Noviembre de 2008

El Consejo Audiovisual de Catalunya denuncia "presiones e insultos"

Un consejero propuesto por el PP llama a hacerle un "exorcismo" a Losantos

PÚBLICO ·19/11/2008 - 23:26h

El presidente del CACA, Josep Maria Carbonell.

El Consejo Audiovisual de Catalunya (CAC) otorgó las frecuencias de radio de manera "impecable", a pesar de las "presiones, insultos y amenazas". Así de claro se mostró este miércoles por la mañana el presidente del CAC, Josep Maria Carbonell, en comisión parlamentaria.Carbonell fue al Parlament, a petición propia, para dar explicaciones a los distintos grupos parlamentarios después de que, en los últimos días, tanto políticos como medios de comunicación hayan cuestionado la transparencia e independencia del CAC.

Algunos, incluso, han llegado al insulto. Éste es el caso de Punto Radio o la cadena Cope. De hecho, Luis del Olmo, propietario de Onda Rambla, ha llegado a decir que "si tiene vergüenza, el CAC debería dimitir en pleno. No podemos volver de manera tan descarada a los tiempos de la censura". Y el programa La linterna, en la Cope, de César Vidal, emitirá desde Catalunya el próximo viernes para "los miles de oyentes que se verán perjudicados por la decisión del CAC".

Carbonell quiso explicar ayer que el órgano regulador que preside renovó, en mayo pasado, las licencias de la Cope y que las 83 frecuencias adjudicadas este mes son "nuevas". De hecho, las licencias que el CAC ha otorgado no eran propiedad de nadie, ni siquiera de las empresas que las disfrutaban, porque así fue como lo pactó en aquel momento el Gobierno de CiU, que fue quien las concedió en 2003.

Fue por ese limbo legal en el que estaban esas emisoras por lo que el CAC quiso organizar un concurso al que concurrieron 1.279 solicitudes para conseguir alguna de las 83 frecuencias disponibles.

"Actuar con independencia"

"Los partidos políticos se han quejado de que los consejeros propuestos por ellos les han fallado pero no tienen en cuenta que fueron elegidos para actuar con independencia", afirmó Carbonell.

En ese sentido, el caso más claro es el de Fernando Rodríguez Madero, vocal del CAC propuesto por el PP, quien votó en contra de las propuestas de la Cope o Punto Radio.

Madero intervino en la comisión parlamentaria para denunciar las presiones a las que el PP lo había sometido y criticar a los periodistas Luis del Olmo, al que calificó de "miserable", y Federico Jiménez Losantos, del que dijo que "miente y un monseñor debería hacerle un exorcismo para sacarle todo lo que tiene dentro". Desde que se filtraron a la prensa los votos de los consejeros ambos periodistas han estado criticando a Madero por antena.

Tampoco al PP le ha gustado nada la postura de Madero. Ayer algunos dirigentes de este partido mostraron "su profundo malestar" por el contenido de la intervención. Hasta 2010 no se renovarán los vocales del Consejo Audiovisual de Catalunya, así que a los conservadores le queda Madero para mucho rato.

 Un polémico reparto de frecuencias


 1 1.279 CANDIDATURAS

El Consejo Audiovisual de Catalunya, cuyos miembros son designados por el Parlament a propuesta de los partidos, estudió 1.279 candidaturas para 83 frecuencias de FM.

2 LAS EMPRESAS GANADORAS

Los grandes beneficiados en el reparto han sido el Grupo Godó, editor de ‘La Vanguardia', con 17 licencias; Radio Teletaxi, con 12; el grupo Flaix, con 12; Onda Cero, propiedad de Planeta, con 8, y Ràdio Estel, propiedad del Arzobispabo de Barcelona, con 7. El grupo Prisa ha obtenido 9 frecuencias, pero ha perdido 6, y ha protestado por ello.

3 LAS EMPRESAS PERDEDORAS

Los grandes grupos de comunicación perjudicados en este concurso han sido la cadena Cope, que no ha obtenido ninguna licencia y ha perdido las dos que se le asignaron en 2003 de forma provisional; Onda Rambla Punto Radio, propiedad de Vocento, editor de ‘ABC', que se ha quedado sin las tres frecuencias que explotaba y KissFM, propiedad de Blas Herrero, no ha renovado las tres que tenía. Otros grupos que aspiraban a las frecuencias de radio, como Unidad Editorial, editor de ‘El Mundo'; el Grupo Zeta, editor de ‘El Periódico de Catalunya', o Mediapro, editor del diario ‘Público', tampoco han obtenido ninguna.