Miércoles, 19 de Noviembre de 2008

La crisis se agrava y durará más de lo previsto en España y EEUU

Ordóñez pide cautela en los planes de ayudas. La Reserva Federal pronostica al menos un año de recesión

B. CARREÑO / P. GONZÁLEZ ·19/11/2008 - 21:45h

La economía española afronta una fase de recesión, cuya primera etapa se ha cubierto en el tercer trimestre, con una caída intertrimestral del PIB del 0,2%, la primera en 15 años, como confirmó este miércoles el INE. Los próximos trimestres serán similares: tanto el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, como el secretario de Estado de Hacienda, David Vegara, apuntaron que el PIB seguirá mostrando tasas negativas hasta bien entrado el próximo año.

Esto prolongaría la recesión (dos o más trimestres seguidos de tasas negativa) a un año vista y colocaría a España en la peor situación económica de la democracia. Ni siquiera la crisis de 1993 provocó una caída tan duradera.

Fernández Ordóñez advirtió de que el debilitamiento económico, tanto a nivel nacional como internacional, “puede durar bastante”. Precisamente, las actas de la última reunión de la Reserva Federal apuntan que la recesión en EEUU durará hasta el verano y alertan del riesgo de una fase de ralentización prolongada.

En este contexto, Fernández Ordóñez pidió “cautela” al Gobierno en sus próximas medidas de reactivación, que se basarán en más ayudas y gasto público. Las medidas deben ser “seleccionadas muy cuidadosamente” para “no generar un deterioro permanente de la situación presupuestaria”, recomendó el gobernador en el Senado. Esto es, que, aunque se eleve el gasto, “la política fiscal mantenga algún margen de actuación ante posibles situaciones de mayor deterioro” de la economía.

Déficit del 3% del PIB

Fernández Ordóñez apuntó también que el déficit público puede alcanzar este año el 3% del PIB (el doble de la previsión del Gobierno) y advirtió de que un “significativo” empeoramiento del saldo presupuestario sería castigado por los mercados aumentando la prima de riesgo de la deuda, con el consiguiente endurecimiento de la financiación.

Como si respondiera al gobernador, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, admitió por la tarde en el Congreso que hay riesgo de acabar este año en recesión y que las nuevas ayudas deberán ser temporales, coordinadas internacionalmente y dirigidas a mitigar la destrucción de empleo porque el margen fiscal es ahora “más limitado”. Solbes señaló que no se cerrará al límite del 3% fijado en el Pacto de Estabilidad de la UE porque la situación económica es “totalmente excepcional”.

Los problemas del crédito se han notado ya en los datos de consumo e inversión, que han lastrado el dato del PIB del tercer trimestre: caída intertrimestral del 0,2%, que deja la tasa interanual en un 0,9%.El gasto de los hogares creció sólo un 0,1% interanual, su tasa más baja desde 1994. Y esto pese a que las familias recibieron el grueso de la devolución de los 400 euros del IRPF.

El secretario de Estado de Economía aseguró que la medida había tenido un “impacto positivo en la renta disponible de las familias” pero que habían optado por el ahorro. Vegara descartó que las próximas medidas del Ejecutivo puedan servir para “compensar” la crisis y su objetivo es hacerla sólo más “transitable”.

La inversión corrió peor suerte: cayó un 3,2%, su recorte más pronunciado en quince años. La compra de bienes de equipo se ha dado la vuelta hasta el punto de caer un 0,6%, frente a subidas del 13% de hace apenas un año.

Todos los sectores de la economía mostraron su debilidad durante el verano, aunque los servicios aguantaron algo al crecer aún un 3% en tasa internanual. El sector exterior fue el único en poner un acento positivo en la economía, al mejorar su contribución hasta un 0,8%, su mejor aportación desde 1997. El retroceso económico está golpeando en el empleo. Los puestos de trabajo a tiempo completo se redujeron durante el verano en un 0,8%, esto es, 145.700 empleos menos.

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