Miércoles, 19 de Noviembre de 2008

El suicidio es la primera causa de muerte en la mujeres barcelonesas de 15 a 44 años

La tasa de suicidio en mujeres barcelonesas entre los 15 y 44 años ha superado al número de muertes por accidente de tráfico. En el caso de los hombres, la mayoría de muertes se producen por sobredosis de estupefacientes

EFE ·19/11/2008 - 18:57h

El suicidio es la primera causa de muerte de las barcelonesas de entre 15 y 44 años, con un 8,6% del total, tras el descenso de los accidentes de tráfico, según un informe de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, que constata que en diez años ha crecido la esperanza de vida de los ciudadanos.

En los hombres, la sobredosis por consumo de sustancias estupefacientes ocupa el primer lugar entre las causas de fallecimiento, con un 12,4%, seguido del suicidio, con un 8,3%.

El cáncer también preocupa

A partir de los 44 años, y en ambos sexos, el cáncer y las insuficiencias cardiacas son algunas de las patologías que más matan. 

De esta manera, en las mujeres, el cáncer de mama supone un 7,9% de las muertes y los problemas de corazón un 3,9%; mientras que, en los hombres, el cáncer de pulmón representa un 4,1% de los fallecimientos y la enfermedad cardiovascular, un 5,4%.

Barcelona es "la cuarta ciudad del mundo en esperanza de vida"

El informe "La Salud en Barcelona 2007" asegura que los barceloneses gozan de buena salud, y destaca que los hombres viven 78,2 años de media y las mujeres 84,8, lo que supone un aumento de 3,2 y de 2,5 años, respectivamente, de media de vida con respecto a hace diez años.

El estudio cifra en 1.595.110 el número de personas que viven en Barcelona, de las cuales el 47,3% son hombres, y un 16,2% de nacionalidad extranjera. También revela que uno de cada cinco ancianos varón de más de 85 años vive solo, cifra que se dobla en el caso de las mujeres, y subraya el aumento de ancianos que residen sin compañía.

El segundo teniente de alcalde de Barcelona, Ricard Gomá, ha remarcado al presentar los datos que este estudio sitúa a la capital catalana como "la cuarta ciudad del mundo en esperanza de vida", puntualizando que "la mejora en los últimos 25 años de salud de la ciudad ha sido radical", aunque todavía hay un camino por recorrer.