Martes, 18 de Noviembre de 2008

Fumar sumado a mutación genética eleva riesgo femenino de cáncer

Reuters ·18/11/2008 - 16:51h

Por Amy Norton

Un nuevo estudio demuestra que las mujeres portadoras de una mutación genética asociada con el cáncer de mama tendrían más riesgo de desarrollar la enfermedad si fuman.

El gen en cuestión es el de la ataxia-telangiectasia, o A-T, y la mutación está presente en por lo menos el 1 por ciento de la población. Las mujeres portadoras de esa mutación tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de pecho.

Pero hasta ahora se desconocía si fumar potenciaba ese riesgo. Estudios previos sobre el tabaquismo y el cáncer de mama en toda la población casi no hallaron evidencia de que la adicción influya en la aparición de la enfermedad.

Pero el nuevo estudio les daría a las mujeres otro motivo para no fumar, opinó el autor principal, el doctor Michael Swift, de la Disease Insight Research Foundation, en Ardsley, Nueva York.

La investigación se concentró sólo en las portadoras de la mutación del gen A-T, pero la mayoría de las mujeres desconoce si la posee, dijo Swift a Reuters Health.

De modo que una buena medida, por muchos motivos, sería que todas las mujeres abandonen el cigarrillo.

La mayoría de la población ignora si es portadora de una mutación del gen A-T porque el defecto no produce síntomas si la persona tiene sólo una copia del gen alterado.

En el caso no frecuente de un niño que hereda dos copias de la mutación (una de cada padre), aparece la ataxia-telangiectasia, un trastorno que ataca el sistema nervioso.

Los padres de los niños con ataxia-telangiectasia saben que son portadores, pero el resto lo desconoce.

Para el estudio, publicado en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention, el equipo dirigido por Swift utilizó datos de 859 mujeres que habían participado en un estudio sobre el gen A-T entre 1971 y 1999.

Todas tenían un familiar con ataxia-telangiectasia. Análisis de sangre y tejido confirmaron que 539 eran portadoras de una mutación del gen A-T.

Entre ellas, el 21 por ciento de las no fumadoras desarrolló cáncer de mama antes de los 80 años. En cambio, el 80 por ciento de las portadoras fumadoras desarrolló la enfermedad.

En el grupo de mujeres no portadoras de una mutación del gen A-T, el 16 por ciento de las no fumadoras y el 20 por ciento de las fumadoras había desarrollado cáncer mamario a los 80, una diferencia estadística insignificante.

"Las mujeres portadoras de una mutación del gen A-T y que fuman deberían abandonar la adicción", dijo Swift.

Ese consejo, señaló el autor, es para todos los fumadores. Hasta ahora, no existe un test para detectar las mutaciones del gen A-T en toda la población.

Se desconoce por qué la combinación del tabaquismo con una mutación del gen A-T provoca ese riesgo de cáncer de pecho tan alto y de tan largo plazo.

Fumar daña el ADN de las células del organismo y el gen A-T participa en el proceso de reparación del ADN; de modo que es posible que en las personas con una mutación del gen A-T no se pueda reparar el daño que provoca el tabaquismo.

FUENTE: Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention, noviembre del 2008

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