Martes, 18 de Noviembre de 2008

Experto alerta por incremento mundial de bacteria peligrosa

Reuters ·18/11/2008 - 15:43h

Una bacteria peligrosa altamente resistente a la medicación y que suele encontrarse en el suelo y en el agua está aumentando su presencia en los hospitales de todo el mundo, advirtió el martes un experto en enfermedades infecciosas.

El Acinetobacter baumannii es más resistente que la superbacteria Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, o SARM, y representa alrededor del 30 por ciento de las infecciones hospitalarias de ese tipo, dijo Matthew Falagas, director del Instituto de Ciencias Biomédicas Alfa, en Grecia.

"Hay una creciente frecuencia de infecciones con A. baumannii en varios hospitales de todo el mundo", señaló durante una entrevista telefónica Falagas, también docente de la Escuela de Medicina de la Tufts University, en Boston.

"Las infecciones son difíciles de tratar porque las bacterias son resistentes a la mayoría de los agentes", añadió el experto.

Las bacterias como el SARM son un problema cada vez mayor en todo el mundo, dado que pueden causar infecciones muy peligrosas y desfigurar al paciente y sólo pueden tratarse con medicamentos costosos.

La semana pasada un grupo de investigadores informó que una causa común de diarrea, a veces letal, denominada Clostridium difficile resistente a los fármacos, era más prevalente en los hospitales de Estados Unidos de lo que se creía.

Los autores de ese estudio indicaron que 13 de cada 1.000 pacientes estaban infectados con la bacteria.

Los gérmenes resistentes a los medicamentos suelen expandirse en los hospitales, los hogares de cuidado y otras instalaciones médicas.

"El rol del A. baumannii como un patógeno causante de infecciones graves en pacientes críticamente enfermos se ha vuelto cada vez más claro", escribió Falagas en la revista The Lancet Infectious Diseases.

"Este patógeno está vinculado con brotes institucionales que son difíciles de controlar", agregó el especialista.

Los médicos actualmente están empezando a usar antibióticos llamados polimixinas para combatirlo, fármacos que no se utilizaron mucho en los últimos 20 años en parte por sus efectos colaterales, entre los que se destacan los problemas renales, indicó Falagas.

Esto implica que los médicos necesitan nuevos medicamentos para luchar contra la bacteria. Aunque la mejor arma sigue siendo lavarse las manos para detener la diseminación del A. baumannii, que puede vivir varias semanas en superficies secas, agregó el autor.

"Una buena higiene de las manos entre el personal de los hospitales es la medida número uno en importancia", reiteró Falagas.