Martes, 18 de Noviembre de 2008

Informe confirma existencia de enfermedad de la Guerra del Golfo

Reuters ·18/11/2008 - 15:13h

Por Andy Sullivan

Un informe difundido esta semana concluyó que el síndrome de la Guerra del Golfo es una enfermedad legítima que afecta a más de 175.000 veteranos de guerra de Estados Unidos que estuvieron expuestos a toxinas químicas en la contienda de 1991.

El reporte solicitado por el Congreso estadounidense podría ayudar a los veteranos que han estado luchando con el Gobierno por el tratamiento de una amplia gama de condiciones neurológicas inexplicables, que incluyen desde cáncer cerebral hasta esclerosis múltiple.

El Comité Asesor de Investigación sobre Enfermedades de los Veteranos de la Guerra del Golfo concluyó que la condición es una enfermedad física diferente de la "neurosis de guerra" que padecen los veteranos de otras contiendas. Algunos estudios previos habían señalado que se trataba de la misma dolencia.

"La evidencia científica no deja lugar a dudas de que la enfermedad de la Guerra del Golfo es una condición real con causas reales y consecuencias graves para los veteranos afectados", indicó el comité, que ha estado evaluando el problema desde el 2002.

El comité, compuesto por científicos independientes y veteranos, dijo que el Congreso debería mejorar la financiación de las investigaciones sobre la salud de los combatientes de la Guerra del Golfo al menos a 60 millones de dólares anuales.

"Esta es una obligación nacional, especialmente urgente por la cantidad de años que los veteranos de la Guerra del Golfo han esperado por respuestas y asistencia", señaló el comité.

El síndrome de la Guerra del Golfo afecta a al menos un cuarto de los 700.000 soldados estadounidenses que sirvieron en la contienda de 1991 que llevó al desalojo de Irak en Kuwait, lo que equivale a entre 175.000 y 210.000 veteranos en total, reveló el informe.

Muy pocos soldados han visto mejorar sus síntomas en los últimos 17 años, agregó el reporte.

Entre los síntomas se destacan jaquecas persistentes, dolor general, problemas cognitivos, fatiga inexplicable, erupciones en la piel, diarrea crónica y dificultades digestivas y respiratorias.