Martes, 18 de Noviembre de 2008

La mayoría de Izquierda Unida asume que será difícil elegir un coordinador de consenso

El PCE no teme que el líder salga con el 51% mientras que los ‘gasparistas’ intentan pactar con la 'N-II'

JUANMA ROMERO ·18/11/2008 - 07:30h

GUILLERMO SANZ - Reunión de familias en plena IX Asamblea Federal de IU, el sábado. A la derecha, Joan Josep Nuet, Rosa Aguilar, Ángeles Yagüe, Willy Meyer, Cayo Lara y Manuel Fuentes.

Cuando los exámenes se dan mal, queda la esperanza de una “segunda vuelta”. Sobre esa clave operó ayer Gaspar Llamazares para resumir el actual impasse en Izquierda Unida. La IX Asamblea, concluida el domingo, fue incapaz de hallarle un heredero.

IU tiene un mes para elegir a su nuevo coordinador general. Lo hará con el 100% del Consejo Político Federal (CPF). Y en su seno, admiten las tres grandes familias, se reproducirá “previsiblemente” el mismo juego de fuerzas que arrojó la asamblea: una mitad liderada por el PCE y otra que reúne a gasparistas y Nacional II. Otra vez dos bloques. Por eso arranca ya el despliegue táctico. De un lado, los fieles a Llamazares intentarán atraerse a la N-II para después “convencer” al PCE y situar en el trono al balear Eberhard Grosske. De otro, los comunistas intentarán afianzar su mayoría y a su candidato, el manchego Cayo Lara, con el apoyo del grupo bisagra.

La idea es no volver a designar coordinador con un escuálido respaldo del 50 o el 55%, aunque todos los sectores asumen la “dificultad” de articular un consenso a tres bandas. “Más que un pacto de las tres familias en bloque, se perseguirá aupar un líder avalado por una amplia mayoría, del 70%”, augura un miembro de la N-II.

Grosske aboga por “buscar el beneficio” al hecho de cerrar el cónclave sin coordinador: “Si Cayo y yo decidimos no presentar candidatura fue por algo. Hagamos el intento”. “No había condiciones para elegir jefe”, completa Rosa Aguilar a Público. “Es mejor llegar al próximo CPF con la garantía de una dirección colectiva y plural. Con todo el camino desandado, ¿alguien podía pensar que trabásemos un acuerdo en 48 horas?”.

La alcaldesa de Córdoba, no obstante, da alguna pista de qué busca su familia: “Hay una línea política de continuidad revalidada y unos compromisos de refundación, y ambos deben cuadrar con el perfil del líder”. En cristiano, y en palabras de Grosske: “Es obvio que tenemos una complicidad enorme con la Nacional II”.

Otra dirigente gasparista lo dice de forma más transparente: “Tendremos que espabilar. Lo del acuerdo a tres bandas es una tontería. Hemos hecho todo para convencer al PCE, incluso retirar a nuestra candidata, Inés Sabanés, y nada. Así que sólo queda aliarse con la N-II. Con ellos pactamos en la asamblea la línea política”.

Precauciones con ICV

Otra dirigente de los gasparistas detalla la estrategia: “Demos tiempo a la Nacional II. Los catalanes no pueden avalar a un candidato del PCE. Sus socios de ICV no lo entenderían. El problema no es Cayo, es que está teledirigido por los duros del partido”. Los leales a Llamazares calculan que, dentro de la N-II, Catalunya y Baleares apoyan a Grosske, así que se emplearán a fondo con Madrid, en concreto con su hombre fuerte, Ángel Pérez, con quien Aguilar sintoniza a la perfección.

Un destacado gasparista redondea: “Si el PCE ve que nosotros y la N-II ganamos, cederá para no perder fuerza en la dirección y al final parte de ellos pueden apoyarnos”. A Grosske, o a otro candidato de consenso, que nadie descarta del todo.

“No sé qué votaremos”, anticipa un líder catalán de la N-II, “pero evitaremos el acuerdo a dos. Si no hay más remedio, habrá que elegir. Y no haremos nada que dañe la relación con ICV, ni tampoco cambiaremos la línea política pactada en la asamblea”.

En el PCE ven otras cuentas. “Cayo, como líder provisional, irá asentándose y será difícil moverle”, asegura un dirigente. “Mucha gente de la N-II está reflexionando y rechazan a alguien cercano a Gaspar. Queremos su apoyo y llegar al 70%, pero si nos abocamos a una votación 51-49%, no pasa nada”, tercian en el entorno de Lara. Esgrimen a su favor que su lista fue la más votada (43%). “No vale eso. En IU nunca funcionó el sistema mayoritario”, avisa un líder gasparista.

ELECCIONES PENDIENTES
El CPF podría reunirse el 14 de diciembre

Parece bastante probable que el 14 de diciembre se reúna el Consejo Político Federal al completo. Éste se compone de 180 miembros (90 elegidos en la asamblea, otros 70 de las federaciones y 20 coordinadores regionales).

La comisión que dirigirá IU hasta la celebración del CPF decidirá el reparto de consejeros por federaciones, hasta llegar a los 70. Ya está pactado el cupo de Catalunya: 12 personas. Los territorios eligen a los miembros del CPF proporcionalmente, según el peso que tenga cada una de las familias.

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